El arzobispo pide a los católicos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad “que vayan a votar, que hagan sentir su voz en este ejercicio que nos permite la democracia, que se expresen sin temor, con esperanza y confianza. Si hay una alta participación en el plebiscito la democracia se verá fortalecida”. Además, recuerda que el interés por los asuntos públicos está muy presente en los Padres de la Iglesia y citando a San Juan Bosco recuerda que estamos llamados a ser “buenos cristianos y honrados ciudadanos”.
“Muchas personas me han preguntado qué opción tomar para ser consecuente con la fe profesada. – continúa el Arzobispo - Al respecto es importante aclarar que no le corresponde a la Iglesia decir qué opción tomar. Eso sería un claro abuso de conciencia”. La comunidad política y la Iglesia, en su propio campo, son independientes y autónomas, aunque ambas estén, a título diverso “al servicio de la vocación personal y social del hombre”.
Luego invita a actuar pensado “en la consecución del bien común, a mirar las opciones ofrecidas a la luz de todo aquello que promueva la dignidad del ser humano y el fortalecimiento de la democracia y responda a los anhelos más profundos del hombre, de la mujer, de la familia y de la comunidad” Por lo que “el voto debe ser libre e informado y la alternativa elegida debe ser fruto de un discernimiento en ciencia y en conciencia”.
El Arzobispo pide en este sentido “que se informen, que estudien, que dialoguen, que formen su conciencia adecuadamente” y para esto es fundamental conocer la Constitución, su génesis y su historia y al mismo tiempo pensar en el futuro que se trazará con la elección que se tome. Además, recuerda que “los obispos de Chile hemos afirmado que la paz es fruto de la justicia y un país justo no puede construirse desde la presión ilegítima ni desde la violencia”.
El plebiscito se dará en medio de la pandemia de Covid-19, por lo que Mons. Chomali recuerda que: "Es tarea de cada uno ir absolutamente resguardado para no contagiar y no contagiarse”, es tarea del Estado proveer las condiciones sanitarias para que emitir el voto no sea fuente de un posible contagio. Por último, el Arzobispo reitera que a los católicos “se nos presenta una gran posibilidad de dar ejemplo de cultura y amistad cívica. El testimonio de cada uno de nosotros en este tiempo que vive el país puede ser fuente de paz, de fraternidad y de unión. Con una actitud ejemplar estaremos mostrando que es posible el diálogo, la convivencia pacífica y los acuerdos”.