El análisis del Informe examina varios aspectos: se espera que la temperatura promedio en Asia aumente en más de dos grados para 2050 en comparación con los niveles preindustriales con aumentos significativos en algunas partes de China, Australia y del subcontinente indio. Estos efectos, que se empezarán a sentir en la próxima década, se caracterizarán por "olas de calor letales", eventos que durarán unos días durante los cuales la temperatura media diaria máxima superará el umbral de supervivencia para un "ser humano sano descansando a la sombra". Las grandes ciudades en partes de India, Bangladesh y Pakistán pueden estar entre los primeros lugares del mundo en experimentar olas de calor que cruzan este umbral. Y a medida que la tierra se calienta, la proporción de sequías aumentará, en el suroeste de Australia, por ejemplo, o en partes de China.
Por el contrario, se afirma que las "lluvias extremas" también aumentarán, que podrían llegar a ser tres o cuatro veces más para 2050 en algunas áreas, incluido el este de Japón, el centro y este de China, partes de Corea del Sur e Indonesia.
Los cambios importantes afectarán el suministro de agua dulce, que se verá afectado por factores como los patrones de lluvia y la evaporación. En varias partes de Australia podría disminuir significativamente para 2050 mientras que, por el contrario, en partes del subcontinente indio y China, el suministro de agua podría aumentar en un 20%. Los tifones siguen acechando: según los expertos podría aumentar su potencia promedio, aumentando así la frecuencia de eventos graves, que podrían triplicarse para 2040 en algunas partes de Asia, incluidas las zonas costeras de China, Corea del Sur y Japón.
Frente a estos escenarios, las comunidades cristianas de Asia viven el "Tiempo de la Creación” hasta el 4 de octubre, meditando y poniendo en práctica las indicaciones de la Laudato si', renovando su compromiso social y el cuidado de la "casa común".