Beirut (Agencia Fides) - La propuesta de reafirmar la llamada “neutralidad libanesa”, señalada en los últimos meses en varias ocasiones por el Patriarca maronita Bechara Boutros Rai como una salida a la crisis del sistema en el Líbano, de ninguna manera debe interpretarse como una postura política hostil al Partido chií de Hezbollah. El propio Patriarca maronita lo ha destacado con fuerza al recibir el jueves 10 de septiembre, en la residencia patriarcal de verano de Diman, a los representantes de la Reunión Espiritual, un organismo interreligioso que agrupa a miembros de diferentes confesiones cristianas y musulmanas presentes en la Tierra de los Cedros.
El Líbano – ha explicado el cardenal maronita- es neutral por naturaleza, precisamente en virtud de su pluralismo cultural y religioso, y el pacto nacional libanés se basa en esta neutralidad pluralista. Si no seguimos caminando tras esta neutralidad – ha señalado el Patriarca - "los maronitas se moverán hacia Francia, los sunitas hacia Arabia Saudí y los chiítas hacia Irán". La connotación plural y neutral del Líbano, según el Patriarca maronita, fue sometida a una crisis durante la guerra civil, por el surgimiento de las milicias sectarias en lucha entre sí. Así, la nación libanesa corre el riesgo de verse trastornada por los enfrentamientos entre bloques geopolíticos que se enfrentan entre sí, en la zona de Oriente Medio. Este proceso -continúa el Primado de la Iglesia Maronita- está a la base del aislamiento internacional y el empobrecimiento del pueblo libanés: una espiral de la que solo se puede escapar reafirmando la propia identidad plural y la consecuente posición de neutralidad libanesa frente a los conflictos que agitan Oriente Medio.El Patriarca maronita, en su discurso ante la Reunión Espiritual, ha referido que todas las fuerzas políticas libanesas han expresado sus consideraciones y reacciones oficiales a esta propuesta de diversas formas, con la excepción del Partido Chiíta de Hezbollah. En este sentido, el Primado de la Iglesia Maronita ha querido desmentir los "malentendidos" de los medios de comunicación y analistas que en las últimas semanas han interpretado y presentado la propuesta sobre la "neutralidad libanesa" como una iniciativa política destinada a aislar a Hezbolá y tomar de mira sus vínculos con Irán.