Diálogo y caridad por una nueva sociedad: Cardenal Sarah con motivo de los 60 años de Cáritas
HONG
KONG (Agencia Fides, 10/06/2013) – Un trabajo incansable para
“contribuir a la formación y al desarrollo integral del hombre”:
es el que realiza la Cáritas Hong Kong, una de las Cáritas
diocesanas más grandes del mundo, con más de 10 mil voluntarios y
proyectos en la India, Japón, Vietnam, Nueva Zelanda, Australia,
China. Lo destaca en una entrevista con la Agencia Fides Su Em. el
Cardenal Robert Sarah, Presidente del Pontificio Consejo Cor Unum,
que ha viajado en las últimas semanas a Hong Kong con motivo del 60º
aniversario de la fundación de Cáritas.
El Cardenal ha llevado consigo la amorosa preocupación del Papa
Francisco que, como señala el Card. Sarah, “piensa mucho en Asia,
particularmente en China. El apoyo que les ofrece es un signo de que
la Iglesia tiene en el corazón el bien de todos, independientemente
de sus creencias religiosas o políticas”. Publicamos a
continuación el texto de la entrevista con la Agencia
Fides:
Eminencia, ¿nos podría contar su experiencia en Hong
Kong con motivo del 60º aniversario de Cáritas?
Estoy muy feliz
de haber participado en dicho evento memorable de la Cáritas Hong
Kong con motivo del 60º Aniversario. Hubo una gran participación,
con unos 700 representantes de diferentes instituciones de Cáritas.
Estuvieron presentes la India, Japón, Vietnam, Nueva Zelanda,
Australia, China y otros. Pude ver con mis propios ojos el gran
trabajo que realiza a diario la Cáritas en estos territorios, en
contextos no siempre favorables. También me ha gustado constatar que
las Cáritas, además de ocuparse del presente, se preocupa de mirar
hacia el futuro, para poder colaborar en la construcción de una
sociedad relacional, al igual que nos ha ayudado a reflexionar el
tema de la manifestación del aniversario.
En estos días se ha
creado un buen clima de diálogo en torno a la acción caritativa en
estos territorios. Es interesante notar la constante atención al
diálogo que Cáritas tiene hacia las instituciones, con el fin de
poder dar un apoyo válido en las diferentes situaciones de
necesidad. En el tema sobre el que hablé en la conferencia: “Ante
una nueva era - Abordar la pobreza relacional”, puse de relieve
ulteriormente la mirada de Cáritas hacia las necesidades reales del
territorio, y por lo tanto a la forma de hacerles frente, de modo
adecuado, en un contexto de cooperación con todas las instituciones
presentes.
¿Qué idea se ha hecho de Cáritas Hong Kong?
He
quedado muy impresionado por la gran organización de Cáritas, que
ha crecido mucho en los últimos años. Sólo hay que pensar que
ahora cuenta con más de 5.500 empleados a tiempo completo y con
otras 300 unidades de servicio y apoyo continuo. Además colaboran
con Cáritas Hong Kong más de 10.000 voluntarios. Estos números
hacen tocar con las manos el gran compromiso de Cáritas en la vida
cotidiana. Cáritas Hong Kong es considerada una de las Cáritas
diocesanas más grandes del mundo. La gran necesidad del territorio
ha estimulado el crecimiento de esta realidad caritativa en los
últimos años.
Cáritas además ha ampliado su radio de
atención, sobre todo al campo de la formación, a través de Caritas
Bianchi College of Careers, está llevando a cabo una nueva
ampliación con la construcción de una universidad católica.
También visité el lugar que se piensa que es el más estratégico
para este centro de formación. Contribuir a la formación y al
desarrollo integral del hombre, he aquí la noble ambición de
Cáritas Hong Kong. Todo esto hace comprender la importancia que la
caridad puede tener en cualquier sociedad.
Eminencia ¿ha
tenido la posibilidad de tomar contacto con la Iglesia en China?
Usted sabe que el aspecto de la atención de la Santa Sede
siempre ha de ser visto en una escala universal, sin duda, con mayor
atención hacia aquellos territorios que viven los problemas más
grandes. Recientemente en China se ha producido, por desgracia, un
gran terremoto en la provincia de Sichuan. El Santo Padre ha querido
mostrar su cercanía especial a los que sufren con un don
extraordinario de 30.000 dolares. Cada don no debe ser visto como un
simple soporte material, sino como una mirada vigilante y amorosa,
hacia un pueblo que manifiesta su urgente necesidad de cercanía. En
conclusión, puedo dar testimonio de que el Santo Padre piensa mucho
en Asia, particularmente en China. El apoyo que les ofrece es un
signo de que la Iglesia tiene en el corazón el bien de todos,
independientemente de sus creencias religiosas o políticas.