Estambul,TURQUÍA
(Agencia Fides, 04/10/2014) – En previsión de la próxima visita
del Papa Francisco a Turquía, la comunidad de la iglesia de San
Antonio en Estambul - confiada al cuidado pastoral de los
Franciscanos Conventuales - ha compuesto una oración para invocar la
protección divina sobre el importante viaje papal. En la oración,
enviada a la Agencia Fides, se da gracias a Dios Padre “por el Papa
Francisco, quien tiene previsto visitar Turquía” y se pide al
Señor que extienda el manto de la protección divina “sobre cada
etapa de su peregrinación, para que podamos reconocer en él un
peregrino creyente, un sabio maestro y un humilde guía”. El
propósito ecuménico de la visita papal - durante la cual el Papa
Francisco participará en la fiesta de San Andrés, patrono de la
Iglesia de Constantinopla - se le confía a Cristo mismo: “Tu que
has llamado a Pedro, y Andrés, su hermano, que caminaba junto al mar
de Galilea, los has hecho convertirse en pescadores de hombres, y por
medio de su ministerio has traído la luz del Evangelio a las
naciones - dice la oración - haz que el encuentro entre el Papa y el
Patriarca Ecuménico sea una clara señal de Tu presencia en medio de
nosotros, que elimina el miedo, pide la conversión y trae
maravillas. Señor Santo - continúa el texto de la oración - al
igual que oraste por la unidad de tu iglesia 'que todos sean uno',
haz que este encuentro sea un paso decisivo hacia la consecución de
la unidad visible entre tus hijos. Haz que ese encuentro haga más
profunda nuestra conciencia de nuestra identidad cristiana; únenos a
todos nosotros como verdaderos discípulos tuyos, para que podamos
dar testimonio en nuestras comunidades y en nuestra sociedad”.
La oración dirige
también una mirada a los conflictos y sufrimientos que afectan a los
pueblos del Medio Oriente. “Haz también que el encuentro del Papa
con las autoridades políticas – se lee en el texto de la oración
- sea fructífero para la justicia y la paz. Protege a los habitantes
de esta tierra de la violencia, el odio y toda clase de mal. Dona
sabiduría a todos los líderes, para que podamos vivir en armonía y
diálogo y cooperar plenamente por el bien común, sobre todo
sirviendo a los enfermos, los pobres y los muchos refugiados que
ahora buscan refugio en esta tierra”.