miércoles, 19 de agosto de 2015

Mensaje Papal por el 75° aniversario de la Comunidad de Taizé

CIUDAD DEL VATICANO ( - Agosto 19 de 2015).  En ocasión del 75° aniversario de la Comunicad de Taizé, que tiene lugar mañana 20 de agosto, en el centenario del nacimiento de centenario de Frère Roger Schutz, y décimo aniversario de la muerte del fundador, el Papa FRANCISCO ha enviato a Frère Aloïs y a toda la Comunidad el siguiente Mensaje:

A Frère Aloïs
y a la Comunidad de Taizé


En este año la Comunidad de Taizé celebra tres aniversarios, el setenta y cinco de su fundación, el centenario del nacimiento de Frère Roger y el décimo de su muerte, me uno a vuestra acción de gracias a Dios, Él que siempre suscita nuevos testigos fieles hasta el final. Le confié a mi venerado hermano el Cardenal Kurt Koch les transmitiera a ustedes y a todos los miembros de la Comunidad, el testimonio de mi afecto. 

Como dijo el Papa Benedicto XVI a los jóvenes con motivo del Encuentro Europeo organizado por la Comunidad de Taizé en Roma en 2012, el hermano Roger fue un «testigo infatigable del Evangelio de paz y de reconciliación, organizado por despedir a un ecumenismo de la santidad» (Discurso del 29 de diciembre de 2012).

Este es el fuego que lo llevó a fundar una comunidad que puede ser considerada como una verdadera « parábola de comunión », que, hasta hoy, juega un papel importante en la construcción de puentes de hermandad entre los cristianos .

Buscando apasionadamente la unidad de la Iglesia, Cuerpo de Cristo, Frère Roger abrió los tesoros depositados en las diversas tradiciones cristianas, sin romper por completo con su origen protestante. Por la perseverancia que  demostró durante su larga vida, él contribuyó a modificar las relaciones entre los cristianos todavía separados, trazó para  muchos un camino de la reconciliación.

Alimentados por la Santa Escritura, Frère Roger se refirió también a las enseñanzas de los Padres de la Iglesia, se basó en fuentes cristianas y supo actualizar a los jóvenes. 
Frère Roger comprendió a las nuevas generaciones;  confiaba en ellos. Hizo de Taizé un lugar de encuentro, donde los jóvenes de todo el mundo se sienten respetados y acompañados en su búsqueda espiritual.

Frère Roger amaba a los pobres, a los desfavorecidos, a los que al parecer no importa. Mostró a través de su existencia y la de sus hermanos, que la oración va a par con la solidaridad humana.


Agradezo a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, por la vida donada de
Frère Roger, hasta su muerte violenta. Exhorto a la Comunidad de Taizé mantener siempre el ardiente testimonio que le rindió a Cristo resucitado y a la llamada se renueva constantemente a « optar por el amor ».



Desde el Vaticano, 16 de agosto de 2015

FRANCISCUS

(Traducido del original francés: )