Nueva Delhi, INDIA (Agencia Fides, 12/09/2019) - Unos 500 extremistas hindúes destrozaron
un colegio jesuita en el estado de Jharkhand, en el este de India. El
padre jesuita Thomas Kuzhively, Secretario del Colegio, se lo comunicó a
FIdes. El ataque tuvo lugar el 3 de septiembre: “El colegio, el St.
John Berchmans, permanece cerrado todavía una semana después del ataque.
Está situado en Mundli Tinpahar, 38 km al sur de Sahibganj, una de las
principales ciudades de Jharkhand. Ni la policía ni el gobierno estatal
aún no han tomado ninguna medida”.
El sacerdote explica que la multitud llegó al campus con armas como
palos, cadenas, barras de hierro, cuchillos y pistolas y atacó a los
alumnos de la residencia Loyola Adivasi. Dos resultaron gravemente
heridos. Les salvó la vida la intervención de las hermanas que trabajan
en el Colegio ya que, aunque se llamó a una ambulancia, la multitud no
permitió que los heridos fueran llevados al hospital. “Más tarde, la
policía los llevó al hospital Rajmahal”, asegura el sacerdote.
La multitud también trató de acosar sexualmente a las universitarias y
personal femenino, lamenta el padre Kuzhively. El padre jesuita Nobor
Bilung trató de hablar con los atacantes, pero estos le golpearon en la
cabeza. “El director y todo el personal de la administración estaban
indefensos. Ninguno de sus esfuerzos logró calmar a la turba”, señala el
jesuita.
Los asaltantes rompieron los cristales de todas las ventanas, dañaron
las tuberías, los muebles, los sistemas eléctricos y el sistema de
audio. Después de destrozar el internado, la multitud fue al edificio de
la residencia. Los atacantes también se llevaron el dinero en efectivo
en los cajones de la oficina y tres teléfonos celulares. Tres religiosas
intentaron impedir la entrada del grupo ya que había dentro unos 200
estudiantes.
Los agentes de policía también intentaron detener a la multitud, pero
esta se volvió contra ellos e hirió a algunos policías. Después de
cuatro horas de caos, la multitud se dispersó.
El Colegio ha presentado una denuncia en la que estima que el daño en
las instalaciones asciende a un millón y medio de rupias. “Hacemos un
llamamiento para que se tomen medidas concretas”, asegura el sacerdote.
Explica que la dirección del centro ha hecho un llamamiento a los
jueces, al gobernador y al primer ministro del estado de Jharkhand, al
presidente de la comisión nacional de derechos humanos y al presidente
de comisión nacional para las Minorías, en el que piden una acción
inmediata contra los agresores. Las escuelas de la región harán un paro
para protestar por el ataque.