Cochabamba, BOLIVIA (Agencia Fides, 11/09/2019) - La Iglesia Católica de Bolivia expresó
preocupación y cercanía con los migrantes con motivo de la Jornada
Nacional de los Migrantes y Refugiados del 8 de septiembre. La pastoral
de la movilidad humana organizó una feria gastronómica internacional e
intercultural en la que los propios migrantes fueron protagonistas, como
parte de las actividades de recaudación de fondos para continuar su
trabajo al servicio de los migrantes y refugiados que llegan a Bolivia.
Según la información de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) enviada
a Fides, el arzobispo Óscar Aparicio, el arzobispo de Cochabamba y el
vicepresidente de la CEB, durante su homilía en la Catedral expresó
preocupación y cercanía a los migrantes, destacando la situación de los
que llegan de Venezuela, la de los jóvenes migrantes que abandonan sus
países para ir a estudiar, los políticos obligados a abandonar su nación
y aquellos que buscan mejores condiciones de vida y abandonan el campo
para ir a la ciudad.
El obispo auxiliar de La Paz y secretario general del CEB, monseñor
Aurelio Pesoa, leyó la declaración emitida al final del encuentro de las
comisiones episcopales permanentes de las Conferencias de Chile, Perú y
Bolivia, celebrada en Lima los días 3 y 4 de septiembre. En dicha
declaración piden a los gobiernos y las respectivas agencias públicas de
los Estados involucrados “analizar y debatir en profundidad las
políticas públicas que deben implementarse de manera coordinada para
responder al fenómeno migratorio”.
“En estos días hemos podido reflejar y verificar la grave situación
migratoria que existe en nuestros países, en concreto la de nuestros
hermanos de Venezuela”, dice la declaración. Por ello, expresan especial
“cercanía y solidaridad con el pueblo venezolano, que en los últimos
tiempos ha sufrido condiciones económicas, sociales y políticas
difíciles”, renovando así su gratitud hacia las instituciones de la
Iglesia Católica por su compromiso de acoger “a nuestros hermanos que
buscan mejores perspectivas de trabajo y seguridad”, apreciando “en
particular los esfuerzos de muchas personas que han dedicado su tiempo y
recursos a servir a quienes sufren las condiciones migratorias más
difíciles”.