Maputo, MOZAMBIQUE (Agencia Fides, 05/09/2019) - El que da la bienvenida al Papa Francisco es un
Mozambique resultado de problemas nuevos y antiguos. Un país que
durante 35 años ha estado buscando una paz definitiva entre los
principales partidos (Frelimo, en el gobierno, y Renamo, opositor
histórico) y que, desde hace algunos años, tiene que enfrentar una
amenazante presencia de milicias islámicas en el norte. “Es una nación
que está pasando por una fase de transición perpetua”, explica a fides
Claudio Zuccala, un Padre Blanco misionero en Mozambique. “En 1992, con
un tratado de paz firmado gracias a la mediación de la Iglesia Católica,
terminó una larga guerra que destrozó la sociedad y la economía. Sin
embargo, no se puede decir que se haya logrado la estabilidad. Las
tensiones entre los dos principales partidos mozambiqueños han
continuado con brotes periódicos de violencia”. El 1 de agosto pasado,
Frelimo y Renamo firmaron un nuevo acuerdo de paz (que prevé el desarme y
las
elecciones políticas). “¿Será el definitivo?. A lo largo de los años se
han firmado otros acuerdos de este tipo, pero no han dado resultado. Sin
embargo, la esperanza es que, al menos, las próximas elecciones
presidenciales se puedan celebrar serena y pacíficamente el 15 de
octubre”, asegura el misionero.
El padre Zuccala no se hace ilusiones acerca de quién saldrá de las
urnas: “El Frelimo tiene una organización muy eficiente que también
utiliza las estructuras del Estado para mantenerse en el poder. Es lo
que ha pasado en los últimos años y, creo, que también sucederá esta
vez, no quedará mucho campo para la oposición”.
El religioso también teme la instrumentalización de la visita del
pontífice: “El Frelimo nació como un partido marxista y ateo. En el
pasado, negó o, en cualquier caso, obstaculizó las actividades
religiosas. Sin embargo, a lo largo de los años, se han abierto espacios
a la Iglesia Católica y otras confesiones religiosas. Sin embargo, muy a
menudo, los líderes políticos explotan estas oportunidades para obtener
consenso. Son muy hábiles y me temo que algunos de ellos también
utilizarán la visita del Papa para obtener más votos”.
La Iglesia Católica es muy activa en los campos social, educativo y
sanitario. “Las estructuras católicas buscan apoyar a la población. Las
escuelas y los hospitales son indispensables para los mozambiqueños y
tienen gran calidad. La Iglesia también tiene un papel importante en la
promoción de los grupos más marginados, especialmente los pobres y las
mujeres. A pesar de las muchas limitaciones de la libertad de expresión y
pensamiento, los católicos son muy activos en la promoción de los
derechos civiles en la población, una tarea que no es fácil,
especialmente en el norte del país”.
Desde hace unos años, en la provincia de Cabo Delgado, los grupos
yihadistas son muy activos. Han llevado a cabo numerosas masacres en
diferentes pueblos, pero se sabe muy poco sobre ellos. “¿Serán
islamistas?, ¿delincuentes?, ¿traficantes de drogas? Nadie sabe quiénes
son realmente. Detrás de ellos también puede haber intereses
relacionados con los grandes yacimientos de gas descubiertos en la zona.
El gobierno ha silenciado a la prensa. Quien escribe sobre ello es
arrestado. Maputo ha enviado refuerzos militares. ¿Será suficiente para
apaciguar la revuelta? Esperamos que la nación pueda enfrentar estos
desafíos cruciales siempre respetando la dignidad y los derechos
humanos”, concluye el padre Zuccala.