Johannesburgo, SUDÁFRICA (Agencia Fides, 13/09/2019) - “Estas acciones deplorables no se pueden
tolerar de ninguna manera ni se puede ocultar la verdadera cara de la
xenofobia”, asegura un comunicado de la lnter-Regional Meeting of the
Bishops of Southern Africa (lMBISA), asociación que reúne a las
Conferencias Episcopales de Angola y Santo Tomé, Mozambique, Lesotho,
Namibia, Zimbabwe y Sudáfrica, Botswana y Esuatini (Suazilandia), que
condena la ola de violencia contra los extranjeros en Sudáfrica.
La violencia de los últimos días se ha dirigido especialmente contra la
comunidad nigeriana que vive en Sudáfrica, pero también contra los
ciudadanos de países vecinos como Mozambique y Zimbabue.
El presidente de Mozambique, Filipe Nyusi, condenó enérgicamente la
violencia en el país vecino, indicando que más de 500 mozambiqueños que
viven en Sudáfrica han sufrido la destrucción de sus casas por parte de
turbas violentas. Mozambique es el segundo país después de Nigeria que
ha comenzado a repatriar a sus compatriotas desde Sudáfrica.
Los obispos de la IMBISA, al dirigir sus pensamientos y oraciones a las
víctimas de la violencia, invitan a perdonar y evitar la venganza ya que
se corre el riesgo de alimentar la espiral de odio y violencia.
“Creemos que la mayoría de los sudafricanos están asustados por las
acciones de sus compatriotas. Os pedimos que trabajéis junto con los
sudafricanos que os tienden la mano para construir un futuro pacífico”,
insta la declaración enviada a la Agencia Fides.
“África meridional es una región rica en diversidad y con un futuro
prometedor, pero también con una historia dolorosa. Que católicos,
cristianos, personas de otras religiones y todas las personas de bien se
unan para luchar contra el flagelo de la xenofobia que solo puede dañar
el futuro de nuestra región y de las nuevas generaciones”, concluye el
comunicado.