Manila, FILIPINAS (Agencia Fides, 06/09/2019) – “Con la decisión de no legalizar el matrimonio
entre personas del mismo sexo, nuestros jueces afirmaron lo que es
correcto, reiterando la forma natural y ética del matrimonio. El rechazo
a los matrimonios entre personas del mismo sexo refuerza la santidad
del matrimonio y la estabilidad de la familia en Filipinas”. Son las
palabras del obispo Ruperto Santos de diócesis de Balangaen una
entrevista a Fides en la que expresa la satisfacción de los obispos
filipinos por el fallo del Tribunal Supremo que rechazó la controvertida
petición de legalizar matrimonio del mismo sexo.
El Tribunal Supremo, en su fallo del 3 de septiembre, calificó la
petición de “prematura”, señalando que esta cuestión debería debatirse
en sesión legislativa en el Congreso de Filipinas.
Varios obispos filipinos se han referido a la sentencia para insistir en
que las relaciones entre personas del mismo sexo no pueden legalizarse
con un matrimonio, ni religioso ni civil. El obispo Arturo Bastes de la
diócesis de Sorsogon describió el intento como “inmoral” y alabó la
decisión de la Corte Suprema por defender la “verdadera naturaleza del
matrimonio”.
El obispo Broderick Pabillo, auxiliar de Manila, calificó la postura del
tribunal como “un desarrollo favorable para el país”. Si el asunto
llega al Congreso “espero que los legisladores opten por fortalecer las
familias en lugar de debilitarlas”, opinó.
La laica católica Mary Jane Castillo en declaraciones a FIdes indica:
“La sentencia de la Corte Suprema es loable. El matrimonio siempre ha
sido entre un hombre y una mujer, de acuerdo con la ley natural. Y la
legislación de Filipinas sigue esa disposición”.