Ciudad de Guatemala, GUATEMALA (Agencia Fides, 06/09/2019) – “Recibimos con gran alegría la
convocatoria del Papa Francisco de vivir el Mes Misionero Extraordinario
2019 “Bautizados y enviados” e invitamos a todos a hacerlo con
intensidad, en fidelidad a la identidad de cada persona bautizada, que
no es otra cosa que ser “misionero de la Buena Nueva en el mundo, con la
palabra y con la vida”. Lo escriben los obispos de Guatemala en su
mensaje pastoral titulado “Bautizados y Enviados. La Iglesia en
Guatemala celebra el Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019”.
Los obispos recuerdan el propósito de este Mes Misionero Extraordinario,
anunciado con motivo del centenario de la carta apostólica Maximum
Illud del Papa Benedicto XV, y las indicaciones del Papa Francisco para
celebrarlo. Por eso citan las palabras de San Juan Pablo II, peregrino
de paz para tres veces en Guatemala: “La misión pertenece a todos los
cristianos, a todas las diócesis, a todas las parroquias y a todas las
instituciones eclesiales”.
El texto muestra que la misión en Guatemala se vive de diferentes
maneras: algunas diócesis celebran Misiones Populares, otras promueven
actividades evangelizadoras “siguiendo el Espíritu que las guía”. Por
ello los obispos recuerdan, en vista del Mes Misionero, algunas de las
conclusiones del V Congreso Misionero de Guatemala celebrado en
noviembre de 2018 con el tema “Parroquia misionera, comunidad de
comunidades al servicio del Reino”.
En primer lugar, destacan la “conversión pastoral continua”, que
requiere un examen de conciencia “sobre el compromiso muchas veces
dejado de lado y contrario a ese “fuego de la misión” que el Señor vino a
encender en la tierra”. De manera particular, la misión parte de las
parroquias, sensible a todas las formas de sufrimiento de las personas, y
aborda los diferentes contextos de vida: “los pobres, excluidos y
descartados en nuestras parroquias, las vastas áreas rurales, la
creciente realidad urbana con contextos de trabajo marginales a menudo
inhumanos, la pobreza espiritual causada por el materialismo y el
capitalismo salvaje…”.
“Para la realización práctica del Mes Misionero Extraordinario
recomendamos las actividades propuestas por las Obras Misionales
Pontificias en Guatemala y en todo el mundo. Sobre todo pedimos oración,
un compromiso misionero renovado y concreto: ¡mantengamos encendido el
ardor de la misión en las comunidades diocesanas y parroquiales de
Guatemala!”.
En la parte final, el Mensaje de la Conferencia Episcopal recuerda que
“también la Iglesia Católica en Guatemala debe su hermosa identidad al
cumplimiento del mandato misionero realizado por destacados
evangelizadores de la primera hora de la misión en América”, y “hay
innumerables misioneros que tienen también han dado la vida para llevar
la Buena Nueva a todos en Guatemala”. Entre estos están los benditos
Mártires Francis Stanley Rother, Tullio Maruzzo, Obdullo Arroyo,
Santiago Miller, junto con muchos otros, señalando así la importancia
del “el testimonio de tantos catequistas y delegados de la Palabra que
deben enfrentar todos los días peligros de todo tipo en su misión para
evangelización”.
Finalmente, imploran al Señor que este Mes Misionero Extraordinario
“aumente la fe, la esperanza y la caridad en nuestro viaje como
discípulos y testigos”, y “vaya más allá de su propio momento, dando un
impulso nuevo y permanente a la Gran Misión Continental en nuestras
diócesis, parroquias y otras formas de vida eclesial comunitaria”.
El Mensaje está firmado por el Presidente y por el Secretario General de
la Conferencia Episcopal de Guatemala, monseñor Gonzalo de Villa y
Vásquez y monseñor Domingo Buezo Leiva, con fecha 21 de agosto de 2019.