Zamboanga, FILIPINAS (Agencia Fides, 09/09/2019) - El movimiento para el diálogo “Silsilah” ha
lanzado un nuevo instituto educativo en la ciudad de Zamboanga: es el
Colegio de Teología Emaús, que ofrece una licenciatura en teología con
una especialización en diálogo interreligioso. El padre Sebastiano
D'Ambra, misionero del PIME e iniciador de Silsilah, confiesa a Fides
“la alegría, la satisfacción y la esperanza de que este espíritu pueda
llegar a más y más jóvenes cristianos y musulmanes en Filipinas”.
El nuevo Colegio ha obtenido permiso de la Comisión de Educación
Superior de Filipinas y comenzará las lecciones en agosto de 2020, así
como el nuevo año académico 2019-2020 coincidirá con el especial “Año
del diálogo interreligioso, del ecumenismo y de los pueblos indígenas”,
declarado por la Conferencia Episcopal de Filipinas que comenzará con la
Fiesta de Cristo Rey, el 24 de noviembre de 2019.
La Iglesia Católica en Filipinas prestará especial atención al diálogo
interreligioso, el ecumenismo y los pueblos indígenas en preparación
para 2021, cuando los cristianos en Filipinas recordarán el 500
aniversario de la llegada del cristianismo al archipiélago.
Con los años, el Movimiento Silsilah ha ayudado especialmente a un grupo
de maestros católicos a iniciar la Comunidad Emaús compuesta por laicos
consagrados y extendida a casados, solteros, sacerdotes, monjas y
seminaristas, que han dado lugar en Mindanao al Movimiento para el
diálogo “Emaús”.
“En el contexto de esta iniciativa - explica D'Ambra - el nuevo Colegio
de Teología Emaús responde a la necesidad de formar a una nueva
generación de católicos dispuestos a abrazar cualquier forma de vocación
en la Iglesia: laicos consagrados, religiosos, sacerdotes, casados y
solteros, pero todos con el deseo de descubrir su vocación en la vida y
de servir a la Iglesia y a la sociedad”. “El Colegio será un lugar para
formar a jóvenes, hombres y mujeres, para estar abiertos al diálogo
interreligioso al vivir y promover la cultura del diálogo. La vida de
oración y servicio a los pobres nutrirá su formación con programas
adecuados de inmersión y servicios en las parroquias y en otras
instituciones”, añade el misionero PIME.
“El Movimiento Silsialh está avanzando para formar a personas de
diferentes religiones y unirlas e la espiritualidad de la vida en el
diálogo como un camino hacia la paz. Nuestro sueño se está haciendo
realidad y para este crecimiento está también contribuyendo la sangre de
algunos mártires. Muchas personas que han participado en los programas
de formación del movimiento ahora viven el espíritu de Silsilah en
Filipinas y otros países”, concluye el padre D'Ambra.