SRI LANKA (Agencia Fides, 07/05/2019) - “Hago un llamamiento a todos los hermanos y hermanas cristianos, y a
otras religiones, para que no lastimen a un solo musulmán porque son
nuestros hermanos, porque son parte de nuestra sociedad”, asegura el
cardenal Ranjith, quien llama a “crear un espíritu de comprensión y
buenas relaciones entre todas las comunidades de Sri Lanka”, como
también reiteró en un mensaje de video transmitido en todos los canales
de televisión, instando a cristianos, budistas y musulmanes a mostrar
moderación y tolerancia.
El cardenal visitó Negombo, se reunió con líderes musulmanes en una
mezquita y pidió al gobierno que proteja “la seguridad en la ciudad
donde hay una importante comunidad católica que hace que la ciudad sea
conocida como la pequeña Roma”. Negombo sufrió el mayor número de
víctimas en los ataques del domingo de Pascua que fueron reivindicados
por el Estado Islámico. La bomba en San Sebastián mató a más de 100
fieles católicos. El estado de emergencia continúa en el país y las
medidas de seguridad siguen siendo elevadas. Las escuelas estatales
reanudaron las clases el lunes 6 de mayo. Las escuelas católicas en
Colombo y la provincia permanecieron cerradas durante una semana.
Un foro de sacerdotes, religiosos, grupos de la sociedad civil y
miembros de otras comunidades religiosas escribió una carta abierta al
Presidente, al Primer Ministro, a los miembros del Consejo de Ministros y
a los miembros del Parlamento sobre la situación en Sri Lanka. El texto
de la carta enviada a Fides, dice: “Nuestro objetivo común era promover
los derechos políticos, sociales, económicos y culturales de la
población mediante la promoción de la paz, la armonía y la justicia
social para todos. En el pasado nos comprometidos de manera constructiva
con todos los gobiernos y continuaremos haciéndolo hoy. Nos sorprende
esta carnicería en Sri Lanka. Nuestra solidaridad se dirige a las
víctimas y sus familias y a nuestro amado país. Instamos al gobierno a
descubrir la verdad y encontrar a los perpetradores y sus aliados,
respetando los derechos humanos”.
La sociedad civil en Sri Lanka ofrece asistencia a través de sus amplias
redes de organizaciones comunitarias comprometidas con la promoción de
la paz y la unidad nacional. Estas redes pueden compartir información y,
dada su presencia generalizada en el territorio, ayudar a prevenir los
problemas de la comunidad que puedan surgir.