jueves, 24 de enero de 2019

Viaje Apostólico del Papa FRANCISCO a Panamá para la XXXIV JMJ - Palabras del Santo Padre en el vuelo Roma-Panamá

CIUDAD DEL VATICANO (http://press.vatican.va - 23 de enero de 2019).- Ayer por la mañana, en el avión que lo llevaba a Panamá con motivo de la XXXIV Jornada Mundial de la Juventud, el Santo Padre FRANCISCO, como de costumbre, fue a saludar a los trabajadores de los medios de comunicación que lo acompañan en el vuelo Papal.
 

Después de la presentación del Director ad interimde la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Alessandro Gisotti, el Papa dirigió algunas palabras a los periodistas. 


Texto íntegro:



(23-28 ENERO 2019)



Viaje apostólico del Santo Padre a Panamá para la XXXIV Jornada Mundial de la Juventud (23-28 de enero de 2019)


Miércoles, 23 de enero de 2019



SALUDO DEL SANTO PADRE A LOS PERIODISTAS
DURANTE EL VUELO DIRECTO A PANAMÁ


Vuelo Papal


Mons. Mauricio Rueda


Buenos días.

Me complace presentaros al nuevo portavoz ad interim de la Santa Sede, el Dr. Alessandro Gisotti. Estoy seguro que muchos de vosotros  ya lo conocen. Así,  en este primer viaje suyo como portavoz, le damos la bienvenida.


Alessandro Gisotti:


Santo Padre, buenos días. Aquí estamos, para esta ocasión. Buenos días a todos vosotros y buenos días a los colegas de Panamá que viajan con nosotros (en español). Se atraviesa de nuevo el Atlántico, Santo Padre, como en su primer viaje internacional para una Jornada Mundial de la Juventud. ¡Y la juventud del Papa la espera a Panamá, (en español) la juventud del mundo! Santo Padre ...

 

Papa FRANCISCO:
¡Buenos días! Es un placer estar aquí con vosotros. Muchas gracias por haber venido y  quiero también agradeceros de antemano el trabajo que haréis. El de hoy es el primer vuelo [se refiere a sus viajes internacionales] en el que falta un colega vuestro al que yo quería mucho tanto: Alexej Bukalov, de Tass. Un hombre de un gran humanismo, ese humanismo que no le teme a lo humano, hasta en su grado más bajo, y que no le teme a lo divino, hasta lo más alto. Un hombre que era capaz de hacer síntesis al estilo de Dostoyevski...
Estoy seguro de que todos le echaremos de menos. Y ahora os invito a un momento de silencio y luego a una oración por él. Padre nuestro ... Requiem aeternam ...


Y ahora, os saludaré  para comenzar este viaje.