Niamey, NÍGER (Agencia Fides, 14/01/2019) - "Hoy vivimos en un clima de inseguridad que
reina en toda la zona fronteriza con Burkina Faso. Casi todas las
semanas se producen ataques armados dirigidos principalmente contra los
militares y la policía, y que ya han causado docenas de muertes. Tuve la
alegría de celebrar la Epifanía en mi misión de Makalondi, aunque cada
vez que voy allí percibo claramente la situación de precariedad e
inseguridad que se vive. Muchas personas, cristianas y no cristianas,
vienen a visitarnos y siempre piden noticias del p. Gigi Maccalli, pero
nuestra respuesta, desgraciadamente, es la misma desde hace cuatro
meses: no sabemos dónde está ni en manos de quién está", dijo el p. Vito
Girotto, de la Sociedad para las Misiones Africanas (SMA), a Fides al
referirse a la situación de las misiones de Makalondi y de Bomoanga, la
antigua parroquia de su hermano, el p. Gigi Maccalli, secuestrado el 17
de septiembre de 2018.
P. Girotto señaló: "La misa de la noche de Navidad se celebró a primera
hora de la tarde del 24 de diciembre, tanto en Bomoanga como en
Makalondi, para permitir a los fieles regresar a casa con la luz del
sol. En el pueblo de Bomoanga, las calles están hechas de tierra batida y
no están iluminadas por la noche. Un generador eléctrico proporciona
iluminación sólo a lo largo de la carretera asfaltada. Muchas personas
también participaron en las celebraciones del 25 de diciembre, pero
inmediatamente después de la misa, con saludos y buenos deseos, todos
regresaron a sus casas".
"En Bomoanga, en la iglesia construida por el p. Luigi, no había lugar
vacío. Pero todos han notado la ausencia de fieles en las comunidades
cristianas de los pueblos más alejados. La información sobre esas zonas
no es muy clara: se dice que son "zonas controladas", pero no está claro
por cuáles fuerzas. En algunas comunidades de aldea de la misión de
Makalondi, este año la alegría de la Navidad estaba un poco contenida.
La gente tiene miedo de ser atacada por grupos fanáticos que, según una
interpretación fundamentalista del Islam, ven la Navidad como un
acontecimiento pagano", añadió el misionero.
"Después del secuestro del p. Maccalli y de los ataques de noviembre
contra la ciudad de Makalondi - reveló el P. Girotto - tengo que moverme
siempre escoltado por policías armados. Y tengo que ir y volver por el
día a Niamey, donde vivo, y donde salgo temprano por la mañana para mis
visitas fuera de la capital. El sábado anterior a la Epifanía estaba
prevista la celebración del cincuentenario de la creación de la Misión
de Makalondi, pero el Consejo Pastoral decidió posponer esta
celebración, que se hará, según dijeron, sólo después de la liberación
de nuestro hermano. Una familia no puede celebrar cuando un miembro
importante no puede asistir".
A pesar de ello, el equipo de cinco sacerdotes, diocesanos y SMA, de
diversas nacionalidades, 4 de países africanos y un hermano indio,
continúan llevando a cabo la actividad pastoral y evangelizadora con
gran compromiso y valentía, asegurando la celebración de los sacramentos
en los tres centros parroquiales y en algunas capillas periféricas. "La
nuestra es una pequeña presencia cristiana en un país casi totalmente
musulmán, donde la fe se mantiene viva con enormes dificultades gracias
al compromiso de nuestros cristianos, su perseverancia y su coraje",
concluyó el misionero de la AME.