Kabul, AFGANISTÁN (Agencia Fides, 04/01/2019) - Una nueva hermana misionera acaba de llegar a
Afganistán para trabajar en el Centro de Niños de la Asociación PBK -
Pro Bambini de Kabul. Es lo que explica en una nota enviada a Fides el
padre Giovanni Scalese, misionero barnabita a cargo de la Missio sui
iuris afgana. La nueva religiosa es la hermana india Teresia Crasta, de
la Congregación de las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de
Calcuta: “Antes de venir a Afganistán, la hermana Teresia trabajó
durante 14 años en un centro de rehabilitación en Mangalore. Es
educadora y enfermera por lo que el servicio para niños con problemas en
el desarrollo del Centro PBK es perfecto para ella”.
La hermana sucede a sor Mariammal Irudayasami, de las Hijas de Santa
María de la Providencia, que se marchó de Kabul después de cinco años y
medio de servicio en el Centro PBK. La hermana Mariammal llegó a
Afganistán en 2013 y desarrollo su trabajo hasta el pasado mes de
noviembre junto a una misionera de la Consolata de Mozambique.
La Asociación Pro Bambini de Kabul es una realidad intercongregacional
fundada en 2006 por el padre Giancarlo Pravettoni, quien respondió así
al llamamiento especial para salvar a los niños afganos hecho por Juan
Pablo II durante el discurso de Navidad de 2001. El trabajo de la
asociación se centra en la educación de los niños discapacitados
abandonados por sus familias. Hoy en día en el centro hay unos 40
pequeños. Además de la dificultad para recaudar fondos, uno de los
mayores problemas para el centro es el encontrar religiosas cercanas a
la cultura afgana que estén dispuestas a pasar algunos años en un
territorio de guerra como es Kabul.