Qamishli, SIRIA (Agencia Fides, 12/11/2019) - El funeral del sacerdote armenio católico
Hovsep Hanna Petoyan y de su padre Hanna Petoyan tuvo lugar esta mañana
en Qamishli. Ambos fueron asesinados mientras se dirigían ayer a la
ciudad de Deir ez Zor, en el noreste de Siria. Los dos asesinos los
interceptaron en el camino. “Para nosotros son mártires. Lo que ha
sucedido confirma que la guerra no ha terminado en esta zona, como nos
hubiera gustado”, lamenta en declaraciones a la Agencia Fides monseñor
Boutros Marayati, arzobispo armenio católico de Alepo.
Los funerales por el sacerdote y su padre se celebraron en la Iglesia
Católica Armenia de San José, en presencia de sacerdotes, religiosos y
fieles de todas las comunidades cristianas presentes en la zona.
Presidió la liturgia fúnebre el padre Antranig Ayvazian, vicario
episcopal de la comunidad católica armenia de la Alta Mesopotamia y
Siria del Norte.
El padre Hovsep, de 46 años, casado y padre de tres hijos, ordenado
desde hace 5 años, era el sacerdote de la comunidad católica armenia de
Qamishli, en la provincia de Hassake, en el noreste de Siria. “A la
ciudad de Qamishli llegaron muchos refugiados cristianos provenientes de
Deir ez-Zor cuando a esa ciudad llegó la guerra. El padre Hovsep
trabajó con ellos y durante mucho tiempo supervisó los proyectos de
ayuda de organizaciones internacionales para reconstruir la iglesia y
las casas de los cristianos en Deir ez Zor. Por eso se trasladaba a esa
ciudad cada dos semanas, para comprobar cómo iban los trabajos. Ya había
ido seis veces a esa ciudad tan querida para los armenios donde se
encuentra el santuario de los mártires del genocidio, también destrozado
durante el conflicto. No tuvo ningún problema en ninguno de los otros
viajes”, explica el obispo Marayati.
En el momento de la emboscada, el sacerdote y su padre viajaban con un
diácono armenio, herido durante el asalto, y otro compañero. Los dos
atacantes iban con la cara tapada y huyeron después del ataque. El padre
del sacerdote murió al instante. El padre Hovsep, herido en el pecho,
fue llevado a una clínica en Deir ez Zor y luego trasladado en
ambulancia a un hospital en Hassakè, donde ya llegó sin vida.
La ciudad de Deir ez Zor está controlada por el ejército sirio, pero en
la zona también hay fuerzas kurdas y aún operan militares
estadounidenses. En el subdistrito de al-Busayrah, donde ocurrió la
emboscada, también se concentran grupos armados afiliados al
autodenominado Estado Islámico (Daesh), que ayer reivindicó el doble
asesinato por Internet (aseguraban erróneamente “haber eliminado a dos
sacerdotes”). “Estos son grupos que actúan como lobos solitarios, ya no
hay Daesh con vehículos blindados y artillería. Pero está claro que esta
vez no atacaron al azar. El vehículo en el que viajaban llevaba escrito
en el exterior que pertenecía a la Iglesia Armenia”.
La televisión estatal siria SANA calificó el asesinato del sacerdote
armenio católico y de su padre como “martirio”, mientras que los medios
kurdos hablan de nuevos ataques del Daesh como consecuencia indirecta de
la intervención militar turca en Siria, que habría obligado a las
milicias kurdas de la zona a suspender las operaciones militares contra
las células yihadistas que todavía están presentes en el noreste de
Siria.
Según los kurdos del Centro de Información de Rojava, los yihadistas de
Daesh presuntamente llevaron a cabo 30 ataques en los primeros diez días
de noviembre, aumentando así su actividad reciente hasta en un 300 por
cien en comparación con el período anterior a la invasión turca en
territorio sirio.