Managua, NICARAGUA (Agencia Fides, 20/11/2019) – "La Iglesia no se toca" "La Iglesia se
respeta": estos escritos se destacan en carteles gigantes en la capital,
Managua, y también en las puertas de la Universidad Centroamericana
(UCA) de Managua, donde cientos de estudiantes se encerraron, bloqueando
las entradas para evitar entrada de las fuerzas de la orden, para
protestar contra la represión del gobierno contra la Iglesia católica en
el país.
La parroquia de San Miguel, en Masaya, todavía está rodeada de soldados
que prohíben que cualquier persona se acerque a las madres de los presos
políticos que la ocuparon, para exigir la liberación de sus hijos. Incluso la parroquia de Caterina, a unos 40 km al sur
de Managua, que anoche había organizado una procesión religiosa para
rezar por la comunidad de Masaya, fue rodeada por los militares para
disuadir a las personas de continuar orando. Todo esto está documentado
por videos de los fieles que participan en la ceremonia religiosa.
Incluso el episodio del ataque contra el sacerdote Rodolfo López,
vicario de la Catedral de Managua, el 18 de noviembre, se hizo viral en
Twitter y otras redes sociales. En este caso se expresaron las
diferentes diócesis del país, denunciando la indiferencia de las
autoridades ante la brutal agresión física del sacerdote por parte de
"turbas orteguistas", que luego de haber ingresado a la Catedral por la
fuerza destruyeron muchas cosas, atacando también a una religiosa.
El Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), un organismo
importante en el comercio y la economía de Nicaragua, denunció en un
comunicado enviado a Fides la detención de personas que habían acudido
para expresar su solidaridad con las madres encerradas en la iglesia de
Masaya, acusadas de terrorismo solo por haber llevado agua potable al
grupo. "Condenamos la detención arbitraria y las
acusaciones infundadas contra jóvenes que asistieron humanitariamente a
las madres de presos políticos. Nicaragua merece que se respeten los
derechos humanos de todos los ciudadanos. ¡Exigimos la liberación de
todos los presos políticos!", se lee el mensaje del COSEP.
Ayer por la tarde, se presentó el informe de la Comisión de Alto Nivel
de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la situación en
Nicaragua. El primer punto indica que hay violaciones de los derechos
humanos y una alteración del orden democrático. Por esto, la OEA
iniciará contactos diplomáticos con el gobierno nicaragüense para
encontrar una solución pacífica a la crisis política y social, con el
compromiso de hacer un balance de esta acción en 75 días.
A pesar de que los miembros de la primera Comisión de la OEA no pudieron
ingresar a Nicaragua, pudieron escuchar varios testimonios sobre la
situación en el país. El informe de 13 páginas, enviado a Fides, indica
que se han escuchado representantes de varias instituciones para la
protección de los ciudadanos, incluidos los miembros de la Conferencia
Episcopal de Nicaragua. El informe concluye con una lista de derechos
violados por los mecanismos de control del gobierno actual, que impide
la vida democrática en el país. Por lo tanto, se necesitan urgentemente
reformas para llevar a cabo elecciones transparentes. "La violación
grave y continua de los derechos humanos, así como el abuso de poder por
parte del gobierno nicaragüense, viola su Constitución de 1987, que da
como resultado una alteración del orden constitucional, que afecta
gravemente el orden democrático en Nicaragua, como se describe en el
artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana "concluye el informe
de la OEA.