Bogotá, COLOMBIA (Agencia Fides, 15/11/2019) - Ante el paro nacional convocado para el 21 de
noviembre, los obispos colombianos recuerdan en un comunicado que “las
movilizaciones son un derecho democrático cuando son expresión de la
libertad y la responsabilidad de los ciudadanos”. Por ello, instan a
“impedir que la movilización de los ciudadanos degenere en violencia,
saqueos, actos vandálicos y muertes”, e invitan a rezar por el país este
domingo 17 de noviembre.
En el comunicado recibido por la Agencia Fides, los obispos recuerdan en
primer lugar la exhortación del Papa Francisco, durante su visita al
país hace dos años, “de redoblar los esfuerzos para construir la unidad
de la nación y fomentar la cultura del encuentro”. Asimismo, subrayan:
“El cansancio y el descontento que expresan estas manifestaciones
urbanas revelan los graves problemas que no se han superado y cuyo
origen es la corrupción, la desigualdad social, el desempleo y la
imposibilidad de que amplios sectores de la población accedan a los
servicios básicos”.
Las movilizaciones son un derecho democrático, siempre que tengan como
objetivo el bien común “y no se presten a intereses personales o
colectivos, ni a apoyar ideologías u objetivos ajenos a la vida de
nuestras comunidades”. Los obispos piden que las manifestaciones no
degeneren en violencia “que afectan más a los más pobres y alimentan el
círculo de violencia que hemos experimentado dolorosamente durante
tantos años, que deslegitima cualquier protesta y solo trae nuevos y más
graves males”.
La Iglesia católica “reitera que el camino para superar los problemas
sociales y promover el desarrollo integral de nuestro país pasa por la
escucha y el diálogo, con la participación de todos los protagonistas de
la sociedad. La solución depende de todos, es necesario construir, sin
demora, un proyecto común de país”. Por eso, los obispos invitan a los
responsables del gobierno y de la sociedad civil “a poner en marcha
iniciativas que hagan de nuestro país un hogar y un hogar para todos.
Colombia necesita la participación de todos para abrirse al futuro con
esperanza y la Iglesia católica quiere ser la primera en acompañar los
procesos en la línea del desarrollo integral y la convivencia pacífica”.
Por último, los obispos invitan a “todos los católicos y personas de
buena voluntad a rezar por nuestra patria este domingo 17 de noviembre,
que se celebra la Jornada Mundial de los Pobres, y adjuntan el texto de
una “Oración por Colombia” que se recitará al final de la oración de los
fieles. El comunicado está firmado por el presidente, el vicepresidente
y el secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia con
fecha 14 de noviembre de 2019.