Lahore, PAKISTÁN (Agencia Fides, 18/11/2019) - La Iglesia Católica en Pakistán inauguró el Año
de la Juventud con una celebración el 16 de noviembre en la Catedral
del Sagrado Corazón en Lahore en la que los obispos de Pakistán dieron
el pistoletazo de salido a este año especial ante más de 1000 personas,
casi todos jóvenes, llegados desde todas las diócesis de Pakistán.
El obispo Samson Shukardin, ordinario de la diócesis de Hyderabad y
Coordinador del Año de la Juventud, concelebró la Eucaristía con todos
los obispos y el Nuncio Apostólico en Pakistán, el arzobispo Christophe
El Kassis. “El Año de la Juventud en Pakistán es un momento en que la
Iglesia forma y fortalece a los jóvenes, comprometiéndose con su
desarrollo educativo, profesional y espiritual. Será un momento para
escucharlos y ayudarlos a crecer”, explicó el obispo en su homilía.
Alentó además a los sacerdotes, religiosos, monjas, catequistas y laicos
a tomar la iniciativa de conocer a los jóvenes y crear oportunidades
para mejorar sus habilidades y talentos. “También debemos trabajar para
llegar a los jóvenes más alejados de la fe, especialmente aquellos con
varios tipos de adicciones como las drogas”, añadió.
Después de la celebración eucarística, se realizó una ceremonia para
declarar la apertura solemne del Año de la Juventud. El cardenal Joseph
Coutts, junto con el nuncio apostólico y otros obispos, encendieron la
vela del Año de la Juventud. Por su parte, el arzobispo Sebastián
Francis Shaw, presidente de la Comisión Episcopal para la Juventud, y el
obispo Samson Shukardin abrieron el pergamino con anuncio oficial.
El Papa Francisco envió sus cordiales saludos y aseguró sus oraciones
por los jóvenes en Pakistán. El Nuncio Apostólico, el arzobispo
Christophe El Kassis, leyó el mensaje en el que el Papa Francisco dice
“rezar para que en los próximos meses los jóvenes crezcan en unión
orante con Jesús Resucitado, en el conocimiento y el amor de la fe
católica y en el celoso servicio a sus hermanos. De esta manera,
poniendo su juventud y sus dones al servicio del Señor y su Iglesia, se
convertirán cada vez más en testigos del Evangelio donde quiera que
estén”, señala el Papa, confiando a los jóvenes de Pakistán y a sus
familias a la intercesión de María, Madre de la Iglesia. Les envía a
todos su bendición apostólica.