Ciudad de Panamá, PANAMÁ (Agencia Fides, 06/11/2019) - El Comité Permanente de la
Conferencia Episcopal de Panamá lanzó un llamamiento a los ciudadanos y
autoridades para que prevalezcan “el respeto mutuo, la escucha atenta,
el diálogo, la sabiduría y la tolerancia como formas de encontrar el
consenso nacional sobre un tema tan delicado e importante como las
reformas constitucionales”.
Los obispos señalan que el clima de tensión y violencia en los últimos
días suscita “una gran preocupación entre los ciudadanos de este país”, y
aunque “el derecho fundamental a protestar y manifestarse sobre temas
nacionales y vitales para el país no es negociable”, no menos importante
es que todo suceda sin violencia y respeto “para que la voz de la gente
no sea distorsionada”.
“Las reformas constitucionales requieren la plena participación de todos
los sectores del país, sin la exclusión de nadie, por lo que debemos
garantizar que esto sea posible a través de un mecanismo serio, ágil y
transparente, en el que todas las contribuciones puedan ser consideradas
para alcanzar un consenso nacional. Panamá merece una constitución que
responda a los desafíos del mundo de hoy, sin perjuicio de los valores y
principios éticos y morales que lo han sostenido a lo largo de su
historia”.
Las reformas que el gobierno de Panamá quiere implementar, supone
modificar 40 artículos de la Constitución y tocar temas fundamentales
como la salud, la educación y el medio ambiente. Según la población, los
cambios podrían provocar un aumento de la discriminación, además de
favorecer la impunidad y la corrupción. Esto dio lugar a protestas y a
los enfrentamientos populares que comenzaron hace varias semanas y que
se han intensificado en los últimos días. En Panamá existe un gran
descontento con una distribución de la riqueza que privilegia solo a
unos pocos frente a una mayoría de personas pobres y marginadas.
La declaración de los obispos concluye subrayando la urgente necesidad
de “restaurar la esperanza perdida debido a la injusticia, la corrupción
y la exclusión” y para lograr este objetivo, todos deben “sembrar
signos visibles y tangibles que den lugar a la credibilidad y la
confianza en Panamá”.