Managua, NICARAGUA (Agencia Fides, 05/11/2019) – "Debemos respetar las tumbas, porque un santo
descansa allí. Para nosotros aquí están los santos, aquí los hemos
enterrado y aquí venimos a orar por ellos ": el arzobispo de Managua,
cardenal Leopoldo Brenes, lo dijo públicamente el domingo 3 de
noviembre, invitándo a no seguir profanando las tumbas de los
manifestantes que se opusieron al gobierno del presidente Daniel Ortega.
Esta denuncia ha sido hecha por sus familiares publicando fotografías y
videos.
La tumba de uno de los jóvenes asesinados en una de las muchas protestas
contra Ortega fue profanada el día de la conmemoración de todos los
muertos, el sábado 2 de noviembre. La familia de Josué Mojica, asesinado
el 8 de julio de 2018 en Carazo (suroeste), a la edad de 18 años,
publicó fotografías y videos del daño causado a la tumba. Los familiares
del joven, en lágrimas, expresaron su impotencia e indignación a los
periodistas. "¿Qué obtienen al dañar una tumba? Ya lo mataron, déjenlo
en paz", dijo una de las tías.
La Asociación "Madres de Abril", que reúne a los familiares de las
víctimas, como la Unidad Nacional de Oposición Azul y Blanca, condenó
enérgicamente la profanación continua de las tumbas de otros jóvenes.
También pidieron a las autoridades que investigaran lo qué sucedió el
día de la celebración de los muertos.
Ayer, 4 de noviembre, la Arquidiócesis de Managua envió a Fides un
mensaje de la Comisión de Justicia y Paz por el cierre del Mes Misionero
Extraordinario, en el que invita a la comunidad eclesial a ser
mensajera y promotora de la paz y la justicia. "El objetivo de la misión
es preparar a las personas para recibir a Cristo, sus valores y su
forma de vivir la construcción del Reino, es decir, vivir la justicia,
el perdón, el amor, el servicio, pero ¿es esta la sociedad Que estamos
construyendo? se lee en el documento.
"La actual crisis social, política y económica exacerba a la sociedad
pobre al borde de la miseria, donde el otro no tiene valor, ha perdido
el derecho a vivir con dignidad. No hay trabajo, ni educación, ni
servicio de salud ... la política económica y fiscal impuesta, no es una
respuesta a la recesión económica que está experimentando el país ",
informa el documento. "Por lo tanto, no se puede construir una nación,
con miedo y presión. Se debe crear un ambiente de confianza, justicia,
libertad de expresión ... para evitar concentrar el poder", concluye el
texto.
Desde abril de 2018, Nicaragua está viviendo una crisis sociopolítica
que ha causado más de 300 muertes, según la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el número de presos
políticos supera los 700, a lo que se suma un gran número de jóvenes y
familias que tuvieron que huir del país debido a la dura represión.