Lo Canas, CHILE (Agencia Fides, 18/11/2019) - Al concluir la Asamblea Plenaria de la
Conferencia Episcopal de Chile, los obispos
publicaron un mensaje dirigido “a los fieles y a las comunidades de la
Iglesia Católica en Chile” titulado “Ven Señor Jesús” (Ap. 22.20), en el
que expresan su esperanza ante los acuerdos alcanzados sobre una nueva
Constitución, invitan a todos a participar en el debate e indican un día
de oración por Chile el 8 de diciembre.
“Apreciamos el paso dado por el gobierno y los sectores políticos en un
acuerdo para avanzar hacia una nueva Constitución. Es un gesto generoso
que nos da esperanza. Esperamos que el nuevo pacto social se consolide
de tal manera que abra caminos que realmente nos ayuden a superar las
diferencias entre hermanos”, indica la nota final.
Recordando las protestas y el descontento popular manifestado en el
último mes ante las desigualdades y abusos sobre asuntos de calado como
la sanidad, el medio ambiente, los salarios, las pensiones, los
servicios básicos y la deuda excesiva, los obispos señalan que “ha
habido autoridades, líderes, empresarios y líderes políticos y sociales
que no han cumplido con el servicio y las responsabilidades ... Nosotros
también, en la Iglesia, hemos decepcionado a muchos chilenos, siendo
causa de escándalo y dolor”.
El comunicado hace referencia a los recientes pronunciamientos de la
Conferencia Episcopal sobre la situación del país, reconoce como justas
las exigencias y condena la violencia. Reitera además el dolor por los
muertos, los heridos y la destrucción de bienes materiales, incluidos
los lugares de culto. “Estamos seriamente preocupados por el sentimiento
de incertidumbre y miedo, la angustia de muchas personas por no saber
lo que sucederá mañana”. Agradecen a las comunidades, sacerdotes,
religiosos y laicos su compromiso de acompañar “a nuestra gente en estos
tiempos difíciles ofreciendo apoyo a quienes más sufren hoy”, esperando
que “nuestra Iglesia continúe siendo un puente de unidad y paz, una
casa de protección y una mesa común en tiempos de dolor”.
Animan a “confiar en el Señor que viene” y a “poner esperanza en el
tiempo de Adviento”. Los obispos piden la intensificación de “cuatro
expresiones de nuestra fe a nivel nacional, como parte de nuestra
respuesta a la situación en el país”. La primera es “la oración
incansable por la paz y la justicia fundada en la verdad y la caridad”,
con una invitación a vivir en todo el país un gran día de oración por
Chile el 8 de diciembre, el día de la Inmaculada Concepción, “en el que
consagraremos el país a la protección maternal de la Virgen María en
todas nuestras celebraciones eucarísticas”. También invitan a rezar por
nuestro pueblo y a “hacer penitencia por nuestros pecados personales y
sociales que han contribuido a la injusticia y la violencia”.
Por lo tanto, invitan a participar a la sociedad civil “en el proceso de
una nueva Constitución y por un nuevo pacto social, en un clima de
respeto y amistad civil”. Todos están llamados a “servir, anunciar y
denunciar al estilo de Jesús”, ofreciendo consuelo y solidaridad a los
más pobres y vulnerables. Finalmente, el cuarto compromiso: “La
continuidad de nuestro proceso de discernimiento para la renovación
eclesial, abriendo nuestros corazones a los signos de los tiempos que
nos desafían fuertemente, para descubrir lo que Dios quiere para Chile y
para la Iglesia al servicio de todos”.
El mensaje concluye reiterando que “solo la justicia nos lleva a la paz”
y piden al Señor que bendiga al país y a todos sus habitantes,
convirtiéndolos en instrumentos de su paz y su amor, para “construir una
gran nación de hermanos, donde todos tengan pan, respeto y alegría”.