Kinshasa, REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO (Agencia Fides, 09/01/2019) - La tensión aumenta en Kinshasa, capital de la
República Democrática del Congo, donde se esperan los resultados de las
elecciones presidenciales del 30 de diciembre. Docenas de policías
fueron desplegados durante esta mañana del 9 de enero frente a la sede
de la Comisión Nacional Electoral Independiente (CENI) que deberá
comunicar el resultado oficial de la votación. El anuncio de los
resultados se esperaba el domingo 6 de enero, pero el CENI lo pospuso a
una fecha que el propio organismo asignará lo que provocó las protestas
de la oposición. Ayer por la noche el CENI declaró que los resultados se
anunciarán a más tardar dentro de las próximas 48 horas.
“Este retraso, combinado con el reciente bloqueo de las conexiones a
Internet y la controversia sobre el anuncio de los resultados, hacen
pensar en nuevos problemas”, asegura una nota del 7 de enero enviada a
Agenzia Fides por la Comisión Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal
de Bélgica. Bélgica es el antiguo colonizador y las iglesias congoleña y
belga mantienen relaciones de colaboración fraterna. Justicia y Paz
condena la actitud demasiado prudente de la Unión Europea: “Si bien la
Unión Africana y los Estados Unidos se han manifestado a favor del
respeto por la elección de los votantes, la Unión Europea y la mayoría
de sus estados miembros siguen en silencio”.
“Bélgica, - continúa la nota -, que se unió al Consejo de Seguridad de
la ONU a principios de este año, debe asumir su responsabilidad y apoyar
el proceso electoral en RDC junto a los otros Estados miembros del
Consejo durante la reunión celebrada el 8 de enero”. “Es esencial que
los miembros del Consejo, en concreto con el apoyo de China y Rusia,
envíen un mensaje claro y unánime al CENI y las autoridades de la
República Democrática del Congo: la elección de los votantes, expresada
en las encuestas, debe respetarse. Se trata de la credibilidad del
proceso electoral y, en consecuencia, de la del próximo Presidente del
país. De lo contrario, existe el riesgo de que se produzcan nuevos
conflictos”, explica Clara Debeve, responsable de África Central de
Justicia y Paz.