Bujumbura, BURUNDI (Agencia Fides, 04/01/2019) - “Que el año 2019 sea un año de paz y
reconciliación”, es el deseo que expresan los obispos de Burundi en su
mensaje a los fieles para las vacaciones de Navidad y para el nuevo año.
El país atraviesa un momento difícil que ha afectado a las esperanzas
nacidas tras el Acuerdo de Arusha de 2000 que puso fin a la sangrienta
guerra civil que estalló en 1993.
“La aplicación de varias disposiciones del Acuerdo de Arusha, en
concreto las relativas al establecimiento y consolidación de un régimen
democrático y la creación de la Comisión de la Verdad y la
Reconciliación, han generado muchas esperanzas en muchos corazones,
tanto entre los políticos como entre los ciudadanos”, recuerda el
mensaje enviado a la Agencia Fides. Pero las tensiones tras eel tercer
mandato obtenido por el presidente Pierre Nkurunziza en 2015, violando
la Constitución y el propio Acuerdo de Arusha, han devuelto a Burundi a
la violencia y la incertidumbre.
Un sentimiento recogido por los obispos que preguntan a los fieles:
“¿pensáis que haya la suficiente confianza entre los políticos como para
sentarse juntos y discutir con el fin de encontrar soluciones a los
problemas que afligen al país? Si pensáis que no es el caso, no podemos
estar tranquilos, especialmente quienes en los últimos años han tenido
que buscar refugio en el extranjero. E incluso dentro del país, ¿no hay
quienes viven con miedo y no se atreven a decirlo porque están
intimidados por algunos de sus conciudadanos?, ¿la Comisión para la
verdad y la reconciliación sigue siendo fiel a su misión básica de
reconciliar a todos los burundianos?”.
Los obispos esperan que las autoridades políticas y administrativas
respondan al llamamiento por la paz y la reconciliación y abran el
camino del diálogo con todos los componentes de la sociedad. Los
prelados concluyen su mensaje invocando la bendición de Cristo, Rey de
la Paz.