Juba, SUDÁN DEL SUR (Agencia Fides, 05/11/2019) - "Nuestra esperanza es que nuestros líderes
políticos en Sudán del Sur, el gobierno y la oposición, la mayoría
cristianos, tengan en cuenta el llamamiento y el gesto extraordinario
del Santo Padre que les imploró que trajeran la paz a sus hermanos en
Sudán del Sur", recuerdan los obispos de Sudán y de Sudán del Sur en su
mensaje leído al final de la misa del 1 de noviembre en todas las
iglesias de Sudán del Sur.
El 11 de abril, al final del retiro espiritual en Casa Santa Marta de
los líderes políticos de Sudán del Sur, el Papa
Francisco se arrodilló ante ellos y besó los pies del presidente de la
República, Salva Kiir, y de los vicepresidentes electos, entre quienes
se encontraban Riek Machar y Rebecca Nyandeng De Mabior.
Sin embargo, la formación del nuevo gobierno de unidad nacional se ha
pospuesto varias veces. Ahora la fecha límite es el 12 de noviembre,
pero el presidente Salva Kiir ha sugerido la formación de un ejecutivo
sin la presencia de Riek Machar. De ser así, existe el riesgo de que se
reanude la guerra civil en un país agotado por las dramáticas
consecuencias del conflicto que estalló en diciembre de 2013, a lo que
hay que añadir los daños causados por las inundaciones que han afectado a
amplias zonas (ver Fides 29/10/2019).
"Hemos visto las heridas y la miseria de nuestro pueblo en los campos de
desplazados internos de nuestros dos países y en los campos de
refugiados de los países vecinos. Sentimos y compartimos las
insoportables condiciones económicas de nuestro pueblo en Sudán y en
Sudán del Sur", lamentan los obispos.
En el documento, destacan además que en las raíces del conflicto se
encuentran en el anhelo de poder y riqueza que, a su vez, se vale de las
divisiones étnicas y tribales para empujar al pueblo a luchar unos
contra otros. Los obispos concluyen con un llamamiento a la unidad, para
hacer frente juntos la adversidad y compartir los escasos recursos en
beneficio de todos.