Santa Cruz, BOLIVIA (Agencia Fides, 08/11/2019) – El Arzobispo de Santa Cruz, Mons. Sergio
Gualberti, y el Arzobispo de Cochabamba, Oscar Omar Aparicio, junto con
sus Auxiliares, han invitado a establecer un diálogo sincero entre los
protagonistas políticos, civiles y ciudadanos, como el único camino
hacia la paz auténtica. Para hacer esto, los intereses sectoriales deben
dejarse de lado. El arzobispo de Santa Cruz, que había regresado
recientemente del Sínodo de los obispos celebrado en Roma, lo dijo ayer
por la noche en una reunión con la prensa.
Monseñor Sergio Gualberti, según la información enviada a Fides, expresó
preocupación e incertidumbre sobre las consecuencias impredecibles que
la crisis política puede traer a Bolivia. En estos días en que continúa
la huelga general, tres personas han muerto, dos en Montero y la tercera
en Cochabamba, además de numerosos heridos en enfrentamientos entre
partidarios del MAS (el partido del presidente Morales) y la población
que protesta.
"Mi solidaridad con las víctimas y la cercanía fraterna con sus
familiares", dijo. Mons. Gualberti, quien pidió a las autoridades que
escuchen el grito de las personas que vienen de todos los rincones del
país y que reconozcan el gran sacrificio de las personas que están en
huelga, especialmente aquellos que creen en la democracia.
La Comunicación del resultado electoral por parte del Tribunal Supremo
Electoral (TSE), con la victoria del presidente saliente Morales, seguido de días de fuertes protestas y violentos
enfrentamientos que ya causaron 3 muertes. Según información de las
agencias, en La Paz esta noche hubo nuevos enfrentamientos que dejaron
muchos heridos, tanto manifestantes como policías.
La Organización de las Naciones Unidas en Bolivia ha publicado una nota
que "condena enérgicamente la muerte de una tercera víctima de
intolerancia y violencia que continúa en el país, así como de las más de
300 personas heridas hasta ahora, según datos de la Oficina de Defensor
del Pueblo ", subrayando que" nada justifica el enfrentamiento entre
bolivianos y la muerte de ciudadanos, es absolutamente inconcebible ".
La representación de las Naciones Unidas "expresa profunda consternación
e indignación por los altos niveles de violencia registrados", continúa
la nota, y "recuerda a las autoridades competentes que es su deber
garantizar el respeto, la protección y la garantía de los derechos
humanos de todos los bolivianos en todo momento", y "los insta a actuar
preventivamente ante cualquier acto de violencia". La representación de
la ONU en Bolivia hace un llamado a todos los actores políticos "para
reducir inmediatamente las tensiones políticas y condenar totalmente
cualquier manifestación violenta que pueda poner en peligro la
integridad y la vida de las personas".
Finalmente, "reafirma el rechazo
absoluto de cualquier forma de violencia y lanza un llamado al diálogo
como la única forma de evitar más muertes y recuperar la paz".