Bandung, INDONESIA (Agencia Fides, 13/11/2019) - “La Iglesia debe abrirse, salir de su zona de
confort y estar presente en medio de la sociedad para fortalecer la
fraternidad interreligiosa. La Iglesia debe difundir la paz y la buena
voluntad, respetar los derechos humanos, cultivar el diálogo, promover
la igualdad y la justicia, mejorar la salud pública, sensibilizar a la
opinión pública sobre los avances científicos y mantener una convivencia
armoniosa en la diversidad”. Lo afirman los obispos indonesios en el
mensaje difundido al final de la reunión anual de la Conferencia
Episcopal de Indonesia (KBI), celebrada en Bandung, capital de Java
Occidental. El mensaje, firmado por el presidente y el secretario
general de la Conferencia Episcopal, el cardenal Ignatius Suharyo de
Yakarta y el obispo Antonius Subianto Bunjamin OSC de Bandung, es el
resultado de las jornadas de estudio vividas por los obispos indonesios
que debatieron el tema "La fraternidad humana para una Indonesia en
paz".
Los obispos tuvieron la oportunidad de estudiar y profundizar el
documento de Abu Dhabi sobre la Fraternidad humana firmado conjuntamente
por el Papa Francisco y el gran imán Ahmed el-Tayeb de Al-Azhar, en Abu
Dhabi el pasado mes de febrero. Algunos estudiosos musulmanes y
católicos han contribuido al análisis que los obispos escucharon con
interés.
En el mensaje se indica que “las jornadas de estudio han ayudado a los
obispos a comprender mejor el contenido del documento de Abu Dhabi,
conscientes de la existencia de extremistas en Indonesia, con el fin de
encontrar oportunidades para fortalecer la fraternidad entre los seres
humanos”.
El episcopado indonesio “da gracias a Dios por la nación indonesia
basada en el Pancasila y la Constitución de 1945 impregnada del espíritu
de 'Bhinneka Tungus Ika' (unidad en la diversidad), en el marco del
estado unificado de la República de Indonesia, que son los principales
pilares para construir un orden de vida armonioso en medio de la
diversidad de religiones y etnias”. En este contexto, los obispos
destacan que “la Iglesia Católica indonesia está llamada a participar en
la promoción, la lucha y la realización de la fraternidad como
prosperidad compartida. La diversidad es una necesidad y un don divino
que debe ser cultivado y desarrollado con una actitud de aceptación
mutua, respeto y cooperación mutua”.
El texto enviado a Fides señala que “la fraternidad humana debe aportar
bondad a la vida humana para ser testigos de la grandeza de la fe en
Dios, que une corazones divididos y se convierte en signo de cercanía
entre los que creen que Dios creó a los seres humanos para comprenderse,
trabajar juntos y vivir como hermanos”.
“La convivencia como base para la realización de la fraternidad humana
no solo significa encontrar puntos en común, sino también la voluntad de
aceptar y apreciar las diferencias de creencias y enseñanzas
religiosas”, señala el texto, afirmando que el reto actual de la nación
indonesia es “contener el extremismo que deriva en terrorismo”.
Con relación al Documento de Abu Dhabi, los obispos consideran que “es
muy importante difundirlo entre los católicos y en la sociedad,
especialmente entre las generaciones más jóvenes”. Así, los pastores
esperan que “nazcan en la comunidad nuevos espacios de encuentro para
repensar, rediseñar, construir nuevas esperanzas y finalmente actuar con
novedad en la vida religiosa. Es importante vivir una vida religiosa
inclusiva sin perder su identidad, para que las personas se cuiden
mutuamente y se apasionen por construir una fraternidad humana basada en
el respeto a la dignidad humana”.
El mensaje recomienda que “el Gobierno adopte políticas sabias basadas
únicamente en los valores de Pancasila, como la humanidad, la unidad, la
sabiduría y la justicia para reducir las desigualdades sociales,
prevenir los conflictos entre los hijos de la nación, poner fin
cualquier forma de violencia, reducir el daño ambiental, dar igualdad de
oportunidades para el acceso a los recursos y favorecer una convivencia
digna”.
Por último, se pide a los líderes religiosos, intelectuales, artistas,
expertos en medios de comunicación, economistas y a todas las personas
“que encuentren formas de revivir los valores humanos para la
realización del bienestar social a través de la fraternidad humana. Solo
podremos vivir en paz en este país si todas las partes, sin excepción,
se comprometen a unir sus manos y a trabajar juntas por el bien común”,
concluyen los obispos.