Tashkent, UZBEKISTÁN (Agencia Fides, 03/12/2019) - La comunidad católica de Uzbekistán ha
lanzado una recogida de firmas para pedir al gobierno que se registre y,
por lo tanto, autorice, la apertura de una nueva iglesia. Asi lo
comunica a la Agencia Fides, el Administrador postólico de Uzbekistán,
el franciscano p. Jerzy Maculewicz, informando que, para iniciar la
registración, es necesaria la solicitud por parte de un gran número de
fieles de una comunidad religiosa ya autorizada. "En la ciudad de
Angren, a unos 90 km de Tashkent, hay un grupo de unos 25 fieles -
explica el Administrador, que se reunen con nosotros todos los domingos
en la capital para participar en la Santa Misa. Tratamos de apoyarlos
pagando su viaje, pero ahora nos gustaría tener un lugar, una sala o una
capilla donde podamos celebrar la misa en su comunidad. Esperamos que
suceda pronto. Si el gobierno aceptara la solicitud, los sacerdotes
iríamos todos los sábados, por turnos, a Angren para celebrar la
Eucaristía y
los demás sacramentos. Siempre hacemos todo lo posible para estar cerca y
servir a las personas que frecuentan nuestras parroquias”, explica el
franciscano.
En este momento, comenta el p. Maculewicz, los fieles son 25, “pero creo
que, teniendo una base estable en Angren, se podrían acercar otras
personas. La Iglesia Católica de Uzbekistán está creciendo, y es un buen
momento en general: este gobierno apoya y no obstaculiza las
religiones. Incluso los cristianos protestantes han registrado nuevas
comunidades y me han animado a hacer lo mismo”.
Mientras tanto, en varias parroquias uzbekas, el mes de noviembre se ha
dedicado a la oración por los muertos, mientras que la comunidad ha
entrado con gran fervor y devoción en el período de "Adviento": "Hemos
oramos por nuestros seres queridos durante todo el mes: cada fiel ha
podido dejar una lista con los nombres de sus difuntos y todos los días
dirigíamos nuestras oraciones a Dios por sus almas. Ahora estamos
inmersos en la oración y el tiempo de espera, preparándonos para la
Navidad".
La constitución uzbeka contempla la libertad de religión. Por ley, todos
los grupos religiosos deben registrarse en el Ministerio de Justicia.
En 2018, el Parlamento aprobó una disposición que simplifica las normas
para el registro de organizaciones religiosas y la apertura de nuevas
salas para el culto. El gobierno también ha establecido un órgano asesor
especial, el "Consejo de Fe", encargado de relacionarse con los 17
grupos religiosos reconocidos en el país. Con la aprobación de estas
nuevas normas, la registración oficial de las iglesias están aumentando
en Uzbekistán. En 2018, ocho años después de la última concesión, el
gobierno autorizó una nueva dirigida por una comunidad religiosa
presbiteriana en Chirchick, cerca de Tashkent. Se autorizaron tres
nuevas iglesias protestantes en septiembre de 2019 y se están
finalizando otras cinco solicitudes. El aumento en las autorizaciones
otorgadas indica un clima de mayor libertad religiosa para los
cristianos, de acuerdo con la dirección política dada por el gobierno
del presidente Shavkat Mirziyoyev, elegido en diciembre de 2016.
De los 30 millones de habitantes, el 90% de la población uzbeka es
musulmana. Alrededor del 3.5% son de fe cristiana ortodoxa rusa,
mientras que otro 3% incluye pequeñas comunidades cristianas de otras
confesiones, incluidos los católicos. En particular, la presencia
católica en Uzbekistán estás compuesta por unos 3.000 bautizados,
distribuidos en las cinco parroquias locales: a los aproximadamente 700
fieles activos en Tashkent, se suman otros presentes en Samarcanda,
Bukhara, Urgench y Fergana.