Kinshasa, REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO (Agencia Fides, 04/12/2019) – “Recordar, celebrar, partir con Cristo" es el
tema en torno al cual las Hermanas Misioneras del Inmaculado Corazón de
María (ICM) celebran el centenario de su presencia en la República
Democrática del Congo. Para comenzar este año jubilar, han celebrado una
misa de acción de gracias en la iglesia de Notre Dame de Fátima en
Kinshasa el pasado sábado 30 de noviembre.
Su Exc. Mons. Ettore Balestrero, Nuncio Apostólico en la República
Democrática del Congo, ha presidido la Eucaristía. Inspirado por las
lecturas del día de San Andrés, ha recordado la necesidad de una
verdadera pasión para seguir a Cristo; pasión que animó a san Andrés en
su vida de apóstol. Esta pasión es la que ha inspirado también a las
hermanas del ICM durante estos 100 años de servicio en la República
Democrática del Congo y que tendrán que seguir mostrando para continuar
la obra de Cristo en el Congo.
En su discurso, la hermana superiora provincial ha reiterado la llamada
que la Madre Marie-Louise de Meester, fundadora del ICM, lanzó a las
primeras misioneras enviadas para comenzar la misión en el Congo: "ser
misionero es más que dedicarse a los necesitados, es esencialmente dar
la vida, para que otros puedan experimentar la gracia vivificante de
Cristo".
Una gran multitud de colaboradores, familias y amigos de las hermanas
han enriquecido esta celebración con su presencia y sus testimonios. Los
colaboradores reconocen en estas hermanas, entre otras cosas, el
espíritu de iniciativa, el amor por el trabajo bien hecho y, sobre todo,
la preocupación por el bienestar de los jóvenes. Es esta preocupación
la que justifica la fama de las escuelas secundarias Kabambare, Movenda y
Toyokana en Kinshasa, escuelas dirigidas por las hermanas del ICM,
cuyos resultados siempre son satisfactorios.
Las hermanas del ICM se llamaban anteriormente canónicas de San Agustín.
En la RDC, además de la educación, también trabajan en el campo de la
salud y la atención pastoral. Están presentes en la archidiócesis de
Kinshasa y en las diócesis de Boma y Lisala.