Niamey, NÍGER (Agencia Fides, 07/02/2020) - “La visión apocalíptica ha echado raíces a poco
más de cien kilómetros de Niamey. El mensaje que están lanzando los
yihadistas que actúan en la frontera con Burkina Faso, en el área de
Gourmantché es: conviértase porque se acabó el tiempo”, así lo refiere a
la Agencia Fides Mauro Armanino, misionero de la Sociedad Africana de
Misiones (SMA) que trabaja en Níger. "El último ataque en orden
cronológico tuvo lugar la tarde del 5 de febrero cerca de Bomoanga, el
pueblo donde el 17 de septiembre fue secuestrado Pierluigi Maccalli. Al menos seis jóvenes armados en bicicleta
rodearon, interrogaron y luego azotaron a un leñador", dice el p.
Armanino. "No muy lejos descubrieron a un amigo suyo con tabaco en el
bolsillo y, después de quemar el tabaco, lo amenazaron con un castigo
mucho peor si aún lo sorprendían fumando", continúa el misionero.
“Afortunadamente, el presidente de la sección local de los padres de los
alumnos estaba ausente u oculto. Su moto fue quemada junto con útiles
escolares y le robaron el dinero que tenía en la pequeña tienda que
gestiona. El presidente ha escapado a otra parte, al igual que decenas
de familias, niños de primaria y adolescentes de secundaria. La mayoría
han encontrado refugio en la ciudad de Makalondi, a unos cuarenta
kilómetros del pueblo". Según el p. Mauro, los yihadistas "invitaron a
los habitantes a poner en práctica lo que, según ellos, declaró el
profeta del Islam: no fiestas, alcohol, tabaco, tala de árboles,
escuelas occidentales y cristianas. Las mujeres llevarán velo y esto las
protegerá de cualquier abuso y, así también los niños estarán
protegidos. Los centros de salud o dispensarios se salvan de la
destrucción porque, dicen, al cuidar y alimentar a los niños, se prepara
el futuro de la islamización".
El misionero dice que los cristianos locales se ven obligados a "rezar
en los hogares, en familia y en secreto con los vecinos de confianza, en
un país que reconoce formalmente la libertad de religión, culto e
idioma". "Se ha instalado una dictadura llamada Yihad que reestructura
los estilos de vida, las opciones, las elecciones diarias y, sobre todo,
infunde miedo como condición para alcanzar el objetivo establecido
desde el secuestro del p. Pierluigi: erradicar la aventura cristiana del
territorio Gourmantché", denuncia el misionero. "Los yihadistas en el
área, de etnia fulani, hablan fulfulde, un idioma que todos en el área
entienden porque agricultores y pastores han tenido contactos y
conflictos constantes".
“En cuanto al Estado, una entidad apenas visible en el campo donde viven
los pobres agricultores de segunda categoría, ya había desaparecido
incluso antes de que sucedieran todas estas cosas. Ausente antes y
ausente ahora a pesar de que el ejército no está lejos de las áreas
mencionadas. Estamos ubicados a poco más de cien kilómetros de Niamey,
la capital del país, donde se encuentra la catedral católica dedicada a
María, Madre del Perpetuo Socorro", concluye.