Manila, FILIPINAS (Agencia Fides, 07/02/2020) - Las asociaciones de laicos católicos se oponen a
la legalización del divorcio en Filipinas, mientras que el proceso
parlamentario para hacerlo ley ha comenzado. La comisión parlamentaria
sobre población y las relaciones familiares aprobó el 5 de febrero un
proyecto de ley destinado a legalizar el divorcio en el país, que se
presentará a las cámaras y parece tener un consenso general de las
fuerzas políticas.
"El Congreso filipino (la cámara baja) debe actuar para fortalecer a la
familia y no para debilitarla", afirma en una nota enviada a Fides el
foro llamado "Laiko", es decir, el "Consejo de los Laicos de Filipinas",
una plataforma que reúne a varias organizaciones y movimientos
eclesiales. El foro enfatiza que "el matrimonio y la familia son un
regalo que debe ser protegido".
“El Consejo Laico de Filipinas se opone firmemente a la introducción de
la ley de divorcio como la forma más fácil de disolver el matrimonio en
Filipinas", afirma la presidenta de "Laiko", Rouquel Ponte. "Por lo
tanto, esperamos que Filipinas permanezca siempre como un faro de
esperanza para la familia y la sociedad". Filipinas es el único país del
mundo donde el divorcio sigue siendo ilegal. Ante esto, Ponte señala
que "esa no es una buena razón para permitirlo".
En cambio, el líder católico insta a los partidarios del divorcio en la
nación a "aprender de la experiencia de otros países donde el divorcio
es legal, señalando el fuerte debilitamiento de la institución de la
familia en esos países". "Como resultado, han surgido muchos problemas
para el cónyuge abandonado y para sus hijos", señala Ponte.
El proyecto de ley redactado en la Comisión Parlamentaria, denominado
"Proyecto de ley 100 de la Cámara" (House Bill 100) o "Proyecto de ley
de divorcio absoluto" (Absolute Divorce Bill), tiene como objetivo
garantizar que los procedimientos de divorcio sean accesibles y
eficientes.
Afirmando ser consciente de la situación difícil de los ciudadanos
filipinos que sufren por "matrimonios fallidos", el jefe de "Laiko"
invita a las organizaciones que se ocupan de la familia "a tratar de
acompañarlos y seguirlos con intervenciones pastorales útiles", como "la
educación, formación y acompañamiento humano y espiritual, que van de
la mano con el reconocimiento de valores como la vida, el amor, la
fidelidad". "El Consejo de los Laicos de Filipinas – señala -, garantiza
el pleno apoyo a quienes trabajan en este campo".
Jenlyen Passion, una madre católica comprometida en actividades
pastorales, comenta a Fides: "El matrimonio es un sacramento y no se
puede romper. Lo que los legisladores planean, es decir legalizar el
divorcio, es un diseño bajo la influencia de valores seculares, por lo
que lo contrarrestaremos".