Hong Kong, CHINA (Agencia Fides, 10/02/2020) - “Mientras se acerca la fiesta de Nuestra
Señora de Lourdes, la virgen milagrosa, el 11 de febrero, elevamos
oraciones especiales y bendiciones, a través de la intercesión de la
Virgen, por las víctimas del coronavirus que está golpeando el mundo, en
particular nuestro continente asiático": así lo afirma la Federación de
Conferencias Episcopales de Asia en un mensaje firmado por el
presidente, el cardenal Charles Maung Bo, arzobispo de Yangon, en
Myanmar.
El texto de los obispos, enviado a Fides, recuerda que el virus se ha
extendido a unos 30 países, provocando la mayoría de las víctimas en
China, pero encontrando casos en casi todos los países de Asia.
"En este momento crítico, queremos estar cerca y orar por los
fallecidos, y por los hermanos y hermanas que están enfermos a causa de
este virus que se ha extendido a China y al mundo. Que el Señor reciba a
los muertos en su paz, consuele a las familias y apoye el gran
compromiso de la comunidad china que ya se ha movilizado para combatir
la epidemia".
"Hacemos un llamamiento a todos los obispos de Asia para que encomienden
a todas las víctimas del coronavirus a Nuestra Señora de la Salud,
Nuestra Señora de Lourdes, a quien celebramos el 11 de febrero", se lee
en el texto.
“Rezamos para que nuestra Santísima Madre intervenga y ayude a prevenir
una epidemia mundial. Pedimos fervientemente su protección materna para
detener la rápida propagación de este virus mortal, para dar esperanza y
coraje, imponiendo sus manos milagrosas para la curación de los
enfermos".
El texto concluye: "En estos trágicos momentos, que nuestra Madre María,
que estaba al lado de la cruz de su hijo moribundo Jesús, sea el pilar
de la fuerza y el faro de esperanza para los trabajadores de la salud
que arriesgan sus vidas para salvar la vida de las personas
contagiadas".