Ciudad de Guatemala, GUATEMALA (Agencia Fides, 13/02/2020) – “Nuestra tarea principal como
Obispos es promover, guiar y animar la evangelización en nuestro país,
con la ayuda de los sacerdotes, consagrados y tantos laicos a quienes
expresamos nuestro agradecimiento. Esta es nuestra misión permanente:
anunciar a Jesucristo”. Así lo reiteran los obispos de Guatemala en su
mensaje al finalizar la Asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal,
durante la cual han reflexionado sobre las actividades del año pasado y
sobre las prioridades pastorales futuras.
En el documento, recibido en la Agencia Fides, los obispos expresan su
alegría por el anuncio de la beatificación de los mártires del Quiché: 3
sacerdotes y 7 laicos, entre ellos un chico de 12 años, asesinados por
odio a la de entre 1980 y 1991. “Estaban impulsados únicamente por el
amor a Dios y a los hermanos más pobres, en un período de persecución de
la Iglesia y violencia contra toda la población” subrayan, recordando
que se suman a los recién beatificados y a los cientos de testigos
desconocidos “cuyas vidas han fecundado la misión de la Iglesia en
Guatemala y se constituyen en nuevos testigos cualificados que nos
motivan para que sepamos seguir a Jesús en nuestros tiempos”.
La vida social y política de Guatemala en este inicio de año está
marcada por el comienzo del trabajo de las nuevas autoridades en las
diversas áreas. "A pesar de las decepciones del pasado y el escepticismo
suscitado en la población, la esperanza del cambio siempre resurge",
subrayan los obispos, esperando que la prioridad de los nuevos
gobernantes electos "sea el bien común y se rompa el continuismo en las
prácticas políticas nefastas ligadas a la corrupción y a la ausencia del
Estado en los espacios que son su responsabilidad primera". Por lo
tanto, su primer compromiso es “promover una sociedad incluyente, de
oportunidades para todos, que impulse el desarrollo humano integral de
la población y evite las olas de migrantes forzados a huir de la
pobreza".
Citando el sufrimiento de los migrantes, los obispos agradecen a quienes
trabajan para aliviar su sufrimiento, y esperan el compromiso de todos
los guatemaltecos para combatir las causas de la emigración, y subrayar
la inquebrantable capacidad de crear "oportunidades de empleo y
desarrollo para el gran número de jóvenes que son una riqueza
incuestionable de nuestro país". Por ello, exhortan a todos a trabajar
por el diálogo entre los diversos sectores de la sociedad y alcanzar
acuerdos consensuales, dejando de lado las posiciones rígidas y los
prejuicios del pasado.
Por último, el mensaje de la Conferencia Episcopal espera que la
elección de los jueces de la Corte Suprema de Justicia y de los
Tribunales de Apelación, así como de la Corte Suprema Electoral, se
lleve a cabo de conformidad con la ley, según la capacidad y no el
favoritismo, invocando la intercesión de los mártires y la mirada
maternal de María, "Madre del Príncipe de la Paz y Madre de todos los
pueblos de la tierra".