Nairobi, KENIA (Agencia Fides, 07/12/2019) - "Habiendo tenido tiempo de revisar y
comprender el informe del grupo de trabajo Building Bridges Initiative
BBI, reconocemos que hay muchas recomendaciones que tienen el potencial
de transformar a Kenia en una nación mejor", afirman los líderes
religiosos del Dialogue Reference Group en un comunicado publicado al
final de su reunión celebrada en Nairobi los días 4 y 5 de diciembre. El
27 de noviembre se publicó un informe de 56 páginas que es el resultado
de más de un año de estudio del comité de expertos de la BBI, que se
formó tras el acuerdo alcanzado en marzo entre el presidente Uhuru
Kenyatta y el líder opositor Raila Odinga para superar los desacuerdos y
las controversias que surgieron después de las disputadas elecciones
presidenciales de 2017-2018.
Entre las recomendaciones del informe de la BBI se encuentra la de
ampliar el papel del Primer Ministro haciéndole dirigir un gabinete
híbrido compuesto por políticos y tecnócratas.
"Estamos de acuerdo con las conclusiones del grupo de trabajo sobre la
necesidad de expansión del ejecutivo, de mejorar el papel de la
oposición para evitar un enfoque por el cual el ganador toma todo el
poder, de la desgravación fiscal para las pequeñas empresas creadas por
jóvenes y de los esfuerzos para frenar el desempleo y combatir la
corrupción”, ha declarado Su Exc. Mons. Martin Kivuva Musonde, Arzobispo
de Mombasa, y Presidente del Dialogue Reference Group. "Por lo tanto,
invitamos a los keniatas a leer y discutir el informe de la BBI, tanto
individualmente como en grupos, para participar de manera efectiva en el
diálogo", ha agregado.
Las principales confesiones cristianas, musulmanas e hindúes de Kenia
forman parte del Dialogue Reference Group, así como de la Conferencia de
Obispos Católicos de Kenia (KCCB).
Por desgracia, contemporanemente, aumenta la tensión en el país donde
ayer, 6 de diciembre, un grupo armado, supuestamente de Shabaab
somalíes, mataron al menos a 10 personas en Kotulo, una ciudad cercana a
la frontera con Somalia. Los agresores bloquearon un autobús en la
carretera entre Wajir y Mandera. Después de separar a los somalíes de
los no somalíes, mataron a unos diez de estos últimos, de los cuales
algunos eran agentes de policía y empleados públicos.