Multan, PAKISTÁN (Agencia Fides, 06/12/2019) - “La diversidad es parte del universo. Nosotros,
las personas de diferentes religiones, somos como un ramo de flores y
planetas en el universo. La diversidad aporta color a la belleza del
universo. Esta diferencia hace que la vida sea hermosa. Es similar a lo
que sucede con las religiones, apostan color al servicio a la
humanidad”. Así lo aseguró el profesor Abdul Majid Watto, profesor de
islam, durante el Seminario sobre diálogo interreligioso organizado en
el Instituto Pastoral de Multan por la Comisión para el diálogo
interreligioso y el ecumenismo de la Conferencia Episcopal de Pakistán.
Asistieron el presidente de la Comisión, el obispo Sebastián Shaw, y el
Secretario Ejecutivo, el padre Francis Nadeem, junto con académicos,
profesores, imanes, líderes religiosos musulmanes y cristianos.
Los líderes musulmanes recordaron experiencias de la vida cotidiana en
Pakistán, caracterizadas por la amabilidad y benevolencia entre las dos
comunidades, y hablaron sobre el tema de los derechos de las minorías.
Allama Saeed Mahmood invitó a no permitir “que nadie levante el muro del
odio”. El padre Dominico Albert Jamshed recordó el documento Nostra
Aetate del Concilio Vaticano II que nos enseña a respetar todas las
religiones, especialmente las monoteístas.
El arzobispo Sebastian Francis Shaw condenó el reciente incidente de
desprecio del Corán en Noruega, y señaló: “Jesús nos dice que amememos
al prójimo y también a nuestros enemigos. Quien comete actos sacrílegos
no puede ser un seguidor de Cristo porque el mensaje de Jesús es la paz y
el amor”.
Peer Anwar Sidaq comenzó su discurso con un poema que expresaba el
anhelo de unidad: “Adoramos a un único Dios y no debemos estar
separados”, indicó invocando el respeto a los derechos humanos y
recordando que “la verdadera presencia de Dios está en el corazón de los
seres humanos”.
Para concluir, el padre Nadeem Francis OFM Cap subrayó la urgencia de
“alzar la voz por los derechos e igualdad de todos los ciudadanos, ya
sean cristianos o musulmanes”. Y el arzobispo Shaw, despidiendo a los
presentes, elogió el papel del Instituto Pastoral de Multan, pionero en
la promoción de la paz y el diálogo. “Multan es llamada “la ciudad de
los santos”. Siempre hay paz en esta tierra así que recemos para que la
haya en todo Pakistán”.