Addis Abeba, ETIOPÍA (Agencia Fides, 12/02/2020) – ¿Se realizarán acciones concretas para el
bienestar de las poblaciones africanas o será un evento de rutina como
siempre? Esta es la pregunta que muchos africanos se plantean al final
de la 33 Cumbre que los Jefes de Estado y de Gobierno africanos que
acaba de concluir en Addis Abeba sobre el tema: “Silenciar las armas
para crear condiciones favorables para el desarrollo del África”. “Hasta
ahora, las cumbres de seguridad en África se han sucedido unas tras
otras y se han multiplicado con escasos resultados”, así lo comenta el
p. Donald Zagore, teólogo togolés de la Sociedad de Misiones Africanas,
hablando sobre el drama de la precariedad africana.
“Las poblaciones africanas, en particular las del África subsahariana,
además de sufrir por la pobreza extrema, que las lleva a morir de
hambre, viven aterrorizadas por no poder ver el comienzo de un nuevo día
debido a la violencia que se multiplica bajo miles de formas, desde el
yihadismo, al terrorismo o la dictadura”.
“La respuesta a la crisis de seguridad en África, incluso antes de ser
militar, debe ser política”, subraya Zagore. “La crisis de seguridad en
África tiene su origen en el establecimiento y la consolidación de
regímenes políticos antidemocráticos, totalitarios y dictatoriales.
Muchos de nuestros políticos usan la violencia y el terror como un medio
de gobierno. En África, no solo el terrorismo usa la religión para
difundirse, sino también y sobre todo lo usa la política. Poblaciones
enteras son masacradas solo para proteger meros intereses políticos”.
El padre Zagore concluye diciendo: “Nuestro continente hoy necesita una
conciencia política enamorada de la democracia, capaz de acciones
concretas. La pobreza y la seguridad son dos realidades
interdependientes. No podemos hablar de desarrollo sin haber asumido
primero el desafío de seguridad y viceversa. El desarrollo de África
esencialmente pasa por su seguridad y por una acción política que
realmente busque el bien común”.