Beirut, LÍBANO (Agencia Fides, 06/02/2021) - “El Líbano sufre actualmente una crisis que deteriora su tejido social, en un contexto caracterizado por un aumento progresivo de la pobreza, la inflación, la pérdida de puestos de trabajo, la creciente inseguridad alimentaria y las tensiones sociales. Además, debido a una nueva ola de Covid 19, el gobierno ha aplicado un bloqueo drástico que está poniendo de rodillas a la población”. Así lo refiere a la Agencia Fides el padre Raphael Zgheib, sacerdote maronita, director nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP) del Líbano, hablando de la difícil situación en el país de Oriente Medio.
Además, la situación general se ve agravada por las protestas
antigubernamentales que han marcado estos últimos meses, generando una
gran tensión social. La alerta es alta, en particular en el norte de
Beirut y en Trípoli, que en los últimos días ha sido testigo de un
violento enfrentamiento entre manifestantes y fuerzas del orden.
El p. Raphael observa al respecto: “El peso social se ha vuelto
demasiado fuerte para la gente. El área de Trípoli es pobre – dice -,
pero el estado no ha intervenido a nivel social y humano. Esto deja una
sensación de malestar muy fuerte”. También está la amenaza de los grupos
terroristas: “Precisamente en esa zona - informa el Director Nacional
de las OMP – se ha descubierto una célula de Daesh que estaba preparando
ataques contra el ejército libanés”.
En este escenario, hay que señalar la petición conjunta de los
principales representantes de las comunidades cristianas y musulmanas
libanesas a la clase política, para que se comprometan a encontrar una
salida a la crisis, y a dar al país un gobierno de 'salvación nacional'.
“Esta es una ocasión histórica para iniciar un diálogo de paz - explica
el p. Rafael -, sería necesario dejar a un lado los intereses políticos
regionales para construir un país neutral, al servicio de los intereses
de la nación. Esperamos - concluye - que todo el sufrimiento que
vivimos hoy pueda ser una semilla de esperanza de la que pueda nacer un
nuevo Líbano, sobre bases sólidas y duraderas”.