Johannesburgo, SUDÁFRICA (Agencia Fides, 08/03/2016) - “El racismo y las divisiones raciales
siguen presentes en Sudáfrica” denuncian los Obispos sudafricanos, que
abogan por un “diálogo transparente” a pesar de que “somos conscientes
de que esto no es fácil, y muchos de nosotros preferirían evitarlo”. “La
invitación a este diálogo - escribe Stephen Brislin, Arzobispo de
Ciudad del Cabo y Presidente de la Southern African Catholic Bishops’
Conference, en la Carta Pastoral titulada 'Un llamamiento para superar
el racismo' - por sí solo puede evocar una serie de emociones, incluida
la auto-justificación y sentimientos de presunción, o de culpa, o de
negación; y por otro lado, sentimientos de ira y de infelicidad. El
diálogo, racional y respetuoso, es necesario para recibir la sanación de
Dios”.
La Carta Pastoral, recibida en la Agencia Fides, subraya que Sudáfrica
ha entrado en la tercera década desde el advenimiento de la democracia,
pero todavía sufre de discriminación racial, algo que comporta
principalmente disparidades económicas y sociales, mientras que aún no
están completamente curadas las heridas de siglos de dominación colonial
y décadas de apartheid.
El año del jubileo de la Misericordia es una ocasión favorable en la
Iglesia de Sudáfrica “para participar en una conversión creíble y
completa para superar el racismo”. “Esto significa - continúa Mons
Brislin - reconocer la presencia del racismo en la Iglesia antes y
durante la época del apartheid, y en estos años de democracia.
Humildemente, como pastores, nos postramos delante de Dios y delante de
todos los que sufren, para pedir perdón por nuestra complicidad
histórica con el racismo en la Iglesia”.
El diálogo al que los Obispos invitan a la Iglesia se hará a nivel
diocesano y parroquial, con el fin de valorar las diferentes culturas
dentro de la comunidad de los fieles. Este diálogo debe ir acompañado
por la oración y el ayuno, para pedir perdón a las comunidades marcadas
por la discriminación racial.