Jerusalén, TIERRA SANTA (Agencia Fides, 09/10/2019) - La segunda fase de la restauración y
conservación de la Basílica del Santo Sepulcro entra en su fase
preparatoria y se confirma el papel principal de organismose
instituciones italianas en el delicado trabajo de la mejora estructural
del edificio. El martes 8 de octubre, en la sede de la Custodia de
Tierra Santa en Jerusalén, se firmó un acuerdo marco entre la Custodia
Franciscana de Tierra Santa y la Fundación Centro para la Conservación y
Restauración del Patrimonio Cultural "La Venaria Reale" de Turín, para
iniciar el proceso que llevará en los próximos años a la realización de
intervenciones encaminadas a consolidar los cimientos de la Basílica. El
proyecto se llevará a cabo en colaboración con el Departamento de
Ciencias de la Antigüedad de la Universidad La Sapienza de Roma.
Las dos instituciones académicas -según los medios de comunicación
oficiales del informe de la Custodia de Tierra Santa- se encargarán de
realizar un estudio en profundidad del estado actual, también desde el
punto de vista histórico-arqueológico, y de preparar el proyecto
ejecutivo de las intervenciones de restauración necesarias.
La firma forma parte del acuerdo entre las tres grandes realidades
eclesiales que comparten la custodia del Santo Sepulcro y el
mantenimiento del Status Quo dentro del lugar santo: el Patriarcado
greco-ortodoxo de Jerusalén, el Patriarcado apostólico armenio de
Jerusalén y la propia Custodia de Tierra Santa. Las tres realidades
eclesiales también recaudarán los fondos necesarios para financiar la
exigente obra de restauración.
En marzo de 2017 los arqueólogos y expertos alertaron sobre el riesgo de
un posible derrumbe de la Basílica del Santo Sepulcro. Era el equipo
profesional que acababa de restaurar la estructura que contiene los
restos de la que se considera como la tumba de Jesús. Todo el conjunto
del Santo Sepulcro -declaró, en su momento, a la revista National
Geographic la arqueóloga griega Antonia Moropoulou, profesora de la
Universidad Técnica Nacional de Atenas (NTUA) y coordinadora científica
del proyecto de restauración que acaba de concluir-, parece amenazado
por el riesgo de "un fallo estructural significativo". Las alarmantes
hipótesis surgieron precisamente durante los estudios y encuestas
realizadas en el Santo Sepulcro por el equipo de expertos encargado de
restaurar el templo. La investigación realizada por ese equipo, y
divulgada por National Geographic, había demostrado que todo el
complejo, cuya última reorganización se remonta al siglo XIX, parece
estar
construido en gran parte sobre una base inestable de restos de
estructuras anteriores, con un subsuelo atravesado por túneles y
canales.
El santuario construido por el emperador Constantino, sobre los restos
de un antiguo templo romano en torno a lo que fue venerado como la tumba
de Jesús, había sido parcialmente destruido por los invasores persas en
el siglo VII, y luego por los fatimíes en 1009. La iglesia fue
reconstruida a mediados del siglo XI.
Los detalles técnicos del dossier, recogidos en los últimos años gracias
al uso de georadaradar y cámaras robóticas, han puesto de manifiesto
una situación alarmante en cuanto a la estabilidad del lugar santo,
visitado cada año por millones de peregrinos y turistas: muchos de los
pilares de 22 toneladas que sostienen la cúpula descansan sobre un metro
y veinte de escombros no consolidados.