Tegucigalpa, HONDURAS (Agencia Fides, 16/10/2019) – "Evangelizar no es solo anunciar la
alegría del Evangelio, sino también denunciar todo lo que niega la vida,
lo que dificulta el desarrollo de la persona y de la comunidad. Esto
tiene profundas y graves repercusiones sociales y políticas, contra las
cuales nosotros los obispos, como pastores , no podemos permanecer
indiferentes ": así lo afirma la Conferencia Episcopal de Honduras
(CEH), en su mensaje publicado para el Mes Misionero Extraordinario de
octubre de 2019.
Los obispos presentan su análisis de la realidad del país: "Con profunda
tristeza vemos cómo el flagelo del narcotráfico, como lo llama el Papa
Francisco, que puso fin a tantas vidas y que cuenta con el apoyo de
hombres sin escrúpulos, es una realidad que ha permeado las
instituciones de nuestro país y, en consecuencia, ha provocado un
deterioro acelerado de la imagen de nuestra nación ". Luego indica a los
responsables de esta situación: "De esta realidad, los políticos son
culpables, quienes de acuerdo con el crimen organizado, quienes habían
olvidado que la ética los hace custodios del bien común y no de sus
intereses personales".
Con referencia al ejercicio de la política, el documento afirma:
"Nuestra política vernácula se ha caracterizado por la costumbre de
ignorar al pueblo directamente, hablar en su nombre y termina haciendo
pactos que no benefician al pueblo de ninguna manera". "Nos duele mucho
decir que lo que más exporta Honduras son seres humanos movidos por la
esperanza de una vida mejor, pero es una esperanza frustrada cuando
vemos a los 87,337 hondureños deportados solo en el 2019".
Por lo tanto, los obispos piden trabajar por la justicia, la paz y el
bien común del país: "Necesitamos una revisión de los valores morales,
de la disposición de todos para servir fielmente a la ley. Necesitamos
una justicia que nos permita construir un país con equidad y que nos
ayude a superar esta dolorosa página de la historia nacional, afectada
por la carga del narcotráfico, la corrupción, la impunidad y el abuso de
poder ".
El texto, firmado por la presidencia de la CEH, concluye con una
invocación: "Le pedimos a Dios nuestro Señor, por intercesión de Nuestra
Señora de Suyapa, Patrona de Honduras, que nos ilumine y nos dé la
fuerza para cuidar, respetar y promover la vida. "la vida que nos
permite compartir como hermanos, este país que debemos asumir como
nuestro, porque su presente y su futuro son responsabilidad de todos".