Lahore, PAKISTÁN (Agencia Fides, 16/10/2019) - "En las últimas semanas se ha producido un
aumento alarmante de los episodios violentos, especialmente contra las
minorías religiosas. Algunos de los incidentes más recientes incluyen la
profanación de cruces en las tumbas de una aldea cristiana,
Antonioabad, cerca de la ciudad de Okara", señala la Comisión Justicia y
Paz (NCJP) de la Conferencia Episcopal de Pakistán, expresando su
preocupación por estos incidentes.
En una declaración enviada a la Agencia Fides, la Comisión informa sobre
varios episodios en los últimos meses. El pasado 12 de mayo, algunos
fieles vieron cruces rotas en 40 tumbas de un cementerio católico de
Antonioabad. El pasado mes de mayo, Javed Masih, cristiano de 36 años,
fue asesinado por su empleador musulmán en la aldea de Chak 7, cerca de
Faisalabad, tras sufrir discriminación religiosa.
La lista distribuida por la Comisión indica que el médico hindú Ramesh
Kumar ha sido acusado de blasfemia por haber suministrado medicamentos
envueltos en un papel en el que, según la acusación, habían impreso
versículos del Corán. A raíz de esta acusación, una multitud quemó el
consultorio del médico.
La Comisión Justicia y Paz condena enérgicamente "la violencia dirigida
contra las minorías sólo por su fe" y afirma: "Estos ataques contra las
minorías no son aceptables y el Estado debe proporcionar protección y
seguridad a todos los ciudadanos".
El arzobispo Joseph Arshad, presidente de la Comisión; el padre,
Emmanuel Yousag, director y Cecil Shane Chaudhry, director ejecutivo,
hacen un llamamiento al Gobierno para que "tome inmediatamente medidas
efectivas para garantizar la seguridad de las minorías, en virtud del
artículo 36 de la Constitución de Pakistán", llevando a los autores de
la violencia ante la justicia.
"Es de suma importancia que el Gobierno implemente la sentencia de la
Corte Suprema del 19 de junio de 2014 para la promoción y protección de
los derechos legítimos de las minorías religiosas", dice la nota
recibida por la Fides, temiendo que "las minorías sigan siendo
consideradas ciudadanos de segunda clase" y tengan que luchar por sus
derechos fundamentales. El padre Emmanuel Yousaf, señaló que "estos
ataques constituyen una grave amenaza para la supervivencia de las
minorías en Pakistán", y pidió la aplicación del ‘Plan de Acción
Nacional para los Derechos Humanos’.