Jalisco, MÉXICO (Agencia Fides, 14/10/2019) – La fe católica de los mexicanos se expresó
públicamente el 12 de octubre, en la tradicional peregrinación de la
Virgen de Zapopan, en México. Casi dos millones de fieles acompañaron a
"La Generala", a su regreso a la Basílica, como ha sucedido cada año
durante casi 300 años. La peregrinación abarca poco más de nueve
kilómetros, durante los cuales los fieles rezan el rosario, cantan y
aclaman a la Virgen. Los Cardenales Francisco Robles Ortega, Arzobispo
de Guadalajara, y Juan Sandoval Iñiguez, Arzobispo Emérito del mismo
distrito eclesiástico, acompañaron a los fieles.
Al comienzo y al final de la peregrinación, los Cardenales comentaron la
realidad del pueblo mexicano, que muestra su rechazo al aborto y su
apoyo a la vida desde el momento de la concepción. El Cardenal Sandoval
Iñiguez señaló que cuando los católicos no son consistentes con su fe,
las autoridades federales actúan de cierta manera contra la libertad y
la familia.
En la misa de bienvenida a la Virgen en Zapopan, el Cardenal Francisco
Robles dijo que el derecho fundamental de toda persona es la vida. "Las
ideologías quieren imponer su programa a la sociedad y lentamente están
socavando las conciencias, hasta el punto de hacer creer que algo que no
es bueno parezca bueno, terminando confundiendo y erosionando valores
y, paradójicamente, precisamente los derechos más elementales como la
vida y la libertad de conciencia", dijo.
El Cardenal Robles Ortega enfatizó que no se puede hablar de una
"refundación de Jalisco" sin la Virgen María, refiriéndose al programa
del gobierno estatal: "Una refundación de Jalisco no puede renunciar a
sus raíces, no puede renunciar a su historia centenaria , no puede
restablecerse fuera de Jesucristo, la Virgen María y los valores de su
reino de justicia, paz, amor, solidaridad y fraternidad ".
Finalmente, el Arzobispo de Guadajara habló del Mes Misionero y su
relación con María, ya que "la imagen (de la Virgen de Zapopan) es la
portadora de Dios". Luego destacó la estrecha relación de la Virgen
María con la Iglesia, "un modelo de virtud para toda la comunidad de los
elegidos". "Los obispos en Aparecida nos recuerdan que, en el misterio
de María, como ella y siguiendo su ejemplo, la Iglesia encuentra su
identidad y su misión de madre, discípula, misionera y servicio ".