La Paz, BOLIVIA (Agencia Fides, 14/10/2019) - "Vamos a estas elecciones en un clima de
desconfianza por temor a una posible manipulación del proceso electoral.
Esta situación nos obliga a pedir a todos los electores que acudan a
las urnas, que ejerzan su deber y su derecho, sin presiones políticas,
sociales o económicas". Así lo sostienen los obispos de Bolivia en una
declaración titulada ‘Elecciones claras para una democracia auténtica’,
publicada con vistas a las elecciones que se celebrarán el 20 de octubre
para elegir al presidente, al vicepresidente, a 130 diputados y a 36
senadores para el quinquenio 2020-2025.
La Conferencia Episcopal llamó a los ciudadanos a que voten "con una
clara conciencia de las necesidades reales del país, de sus problemas,
de sus potencialidades y que escojan al partido que ha presentado
propuestas concretas y viables en el marco del bien común y de los
valores democráticos de libertad, justicia e igualdad de dignidad de
cada boliviano". Asimismo, afirmaron que las elecciones son la base del
sistema democrático y se basan en el respeto al voto individual, "deben
ser realizadas de manera transparente y bajo el estricto control de los
observadores internacionales, los jurados electorales, los partidos
políticos y los propios votantes, de manera que el resultado de las
urnas sea estrictamente aceptado, de acuerdo con la decisión soberana
del pueblo boliviano".
El mensaje de los obispos subraya el derecho de todos a una "información
objetiva y veraz", confiando en que los medios de comunicación seguirán
de cerca todo el proceso electoral, sin dudar en "denunciar cualquier
hecho irregular y fraudulento". Finalmente, invitan a orar: "La
importancia trascendental de este momento nos impulsa a orar al Dios de
la vida y de la verdad, para que todos los ciudadanos y autoridades, a
través de elecciones transparentes y pacíficas, contribuyan a construir
una Bolivia más democrática y un verdadero hogar para todos".
Bolivia fue el país sudamericano que registró el mayor crecimiento
económico de los últimos años, a pesar del contexto de debilidad
regional, gracias principalmente a la inversión pública y al
fortalecimiento de la demanda interna. Sin embargo, en el ámbito
político hay confusión y descontento, ya que el número de pobres y el
abuso de poder sigue siendo un problema patente.