Rabaul, PAPÚA NUEVA GUINEA (Agencia Fides, 08/10/2019) - “Lo más fácil es pensar que los misioneros son
solo los sacerdotes salesianos que nos guían en nuestra fe, o los
religiosos comprometidos con los jóvenes y las hermanas que difunden la
Buena Nueva. Pero este no es el caso: la llamada a la misión es para
todos, no debemos olvidarlo”. Son las palabras de Matthew Nguyen, un
misionero laico salesiano, refiriéndose al contexto de Papúa Nueva
Guinea y las Islas Salomón y a los desafíos de evangelización en Oceanía
con motivo de la celebración del Mes Misionero Extraordinario convocado
por el Papa Francisco para octubre de 2019.
Tras señalar que la misión es tarea de toda persona bautizada, no solo
de sacerdotes y religiosos, Matthew Nguyen aseguró: “En el Instituto
Técnico Don Bosco en Rapolo, cerca de Kokopo (provincia del este de Gran
Bretaña) estamos agradecidos por el esfuerzo y compromiso de los laicos
que sirven de manera sencilla pero extraordinaria. Los voluntarios
laicos dedican sus fines de semana a dar catequesis para los niños de la
parroquia recién creada. Los cooperadores salesianos comparten sus
talentos y dones de una manera muy práctica. Todos los domingos, estas
personas van a diferentes comunidades y ofrecen servicios sanitarios
básicos para los ciudadanos. De esta forma se mejora su salud”.
“Esta es la misión”, insistió, recordando el tema del Mes Misionero
Extraordinario: “Bautizados y enviados: la Iglesia de Cristo en misión
en el mundo”. “El amor por Cristo y por los demás empuja la misión en
nuestros corazones para darnos los unos a los otros. Oramos por todos
nuestros misioneros, para que puedan ser bendecidos y animados a
continuar su ministerio. “Id y anunciad la Buena Nueva”, nos dice
Cristo, y todas estas personas, religiosas y laicas, ponen en práctica
la invitación de Jesús”.