Nairobi, KENIA (Agencia Fides, 15/11/2016) - “Cuidado, corremos el peligro de volver a caer
en la violencia del 2007-2008” advierten los Obispos de Kenia, que
“señalan con preocupación el resurgimiento de la violencia, del lenguaje
de confrontación y del discurso del odio” ante la campaña para las
elecciones generales de 2017 que ya ha empezado.
En un comunicado enviado a la Agencia Fides, la Conferencia Episcopal de
Kenia, subraya que “el país ya ha entrado en un clima electoral”,
criticando a los políticos que “están abandonando sus responsabilidades
para ir de un extremo del país al otro para asegurarse un puesto en las
elecciones del 2017”.
Las acusaciones y contra acusaciones de los políticos “sin importar la
verdad” ya están alimentando la violencia en diferentes zonas del país.
“Se han perdido vidas humanas en incidentes entre los Pokots y los
Marakwets. Se están produciendo enfrentamientos entre la comunidad
Kisii, Maasai y Kipsigis”, se lee en el mensaje, y son algunos de los
ejemplos citados.
Tras reiterar la prohibición del uso de los púlpitos para fines
electorales, los Obispos recuerdan otro mal que
aflige a Kenia, la corrupción, “que se comete sin vergüenza o miedo” y
dicen que están dispuestos “como líderes religiosos, a facilitar un foro
de discusión sobre temas de corrupción con sobriedad, lejos de la
retórica política”.
Frente a los ataques terroristas que han ensangrentado las zonas
fronterizas con Somalia, los obispos subrayan que “las intenciones de
sus autores son claras: crear hostilidad entre cristianos y musulmanes.
No hay que ceder a esta tentación, porque el mal sólo puede ser
derrotado con el bien”.
El mensaje termina definiendo como “preocupante la situación de
conflicto sin fin en Sudán del Sur”, que provoca un flujo constante de
refugiados al campamento de Kakuma. “Hacemos un llamamiento al gobierno
de Kenia, para que trabaje junto a otras naciones para encontrar una
solución duradera a los problemas de Sudán del Sur. Kenia tiene que
retomar su papel tradicional de mediador de paz en Sudán del Sur”.
Los Obispos concluyen haciendo un llamamiento a la responsabilidad de
todos los keniatas, “porque el bienestar y la prosperidad del país
depende de cada uno de nosotros. Juntos podemos construir un país que
sea más justo y esté libre de la corrupción, un país en orden y donde se
respeta la ley y la dignidad de cada persona”.