León, NICARAGUA (Agencia Fides17/09/2018) – Un sacerdote de Nicaragua fue atacado sábado 15
de septiembre por un grupo de tres hombres encapuchados que irrumpieron
en su casa antes de celebrar la primera misa de la mañana, lo ha
informado el portavoz de la diócesis de León, en el noroeste de
Nicaragua, en una nota recibida por Fides. Se trata de Don Abelardo
Toval, párroco de la parroquia de Sutiava. Los tres hombres lo golpearon
y luego lo amarraron y lo robaron. El sacerdote reside en la comunidad
indígena de Sutiava, en la ciudad de León, a 97 kilómetros al noroeste
de Managua, la capital. La noticia de la agresión fue difundida por el
portavoz de la diócesis, el padre Víctor Morales.
Padre Morales no obstante, no ha vinculado el ataque al cura con la
serie de ataques recientes que la policía y grupos de hombres armados
asociados con el gobierno han perpetrado contra otros sacerdotes y
obispos de Nicaragua, en la actual crisis socio-política que atraviesa
el país. En muchas ocasiones, de hecho, el clero
de Nicaragua es considerado un grupo de oposición contra el presidente
Daniel Ortega, quien ha acusado al Episcopado de colaborar con un
presunto "golpe". Varios miembros del clero y
episcopado han sufrido agresiones físicas y verbales, así como amenazas
de muerte, y fueron profanadas algunas iglesias católicas.
Desde abril pasado, la crisis en Nicaragua ha superado ampliamente las
400 muertes en manifestaciones de protesta, de acuerdo con agencias
humanitarias locales e internacionales, mientras que Ortega continúa
negando todos los cargos. Mientras tanto, la población continúa
manifestándose y demandando la renuncia del presidente, que retiene el
poder por 11 años y piden elecciones anticipadas.
Según fuentes de Fides, la actitud del gobierno ha cambiado: mientras
antes ignoraba por completo las manifestaciones de la población, ahora
los actos de intimidación pasan casa por casa, buscando a quienes han
protestado contra el gobierno y deteniéndolos como presos políticos,
incluso sin haber hecho nada y sin cometer ningún crimen. Estos son
estudiantes, profesionales, trabajadores e incluso agricultores que son
considerados líderes en vecindarios, universidades o centros de trabajo.