Luanda ANGOLA (Agencia Fides 03/03/2021) - La caída de los precios del petróleo, la crisis generalizada de precios de bienes y servicios provocada principalmente por especuladores financieros y la pandemia del Covid-19 están teniendo graves efectos en la población de Angola, denuncian los obispos locales.
En su mensaje titulado “Angola, casa de paz, libertad y fraternidad”,
los obispos elogian “el altruismo con el que muchos trabajadores de la
salud atienden a los enfermos, arriesgando sus vidas” ante la tragedia
pandémica. Sin embargo, al mismo tiempo denuncian “la falta de sistemas
de protección que afecta a muchos de ellos, mientras que la escasez de
profesionales, medicamentos y equipamiento adecuado hace que los
pacientes con las enfermedades más comunes en nuestro país no sean
tratados adecuadamente”.
Angola actualmente vive en un contexto de paz, tras décadas de guerra
(terminada en 2002), que en los últimos años ha visto “crecer de manera
constante la esperanza de vida de la población, mientras que, en todo el
país, cada uno de nosotros puede sentir que su integridad física está
cada vez más garantizada”.
Sin embargo, frente a una mayor seguridad general, hay un aumento de
asesinatos, algunos con fuerte impacto mediático, varios de los cuales
son cometidos por maridos y amantes contra sus mujeres. “Son casos que
nos avergüenzan, justo cuando queremos dejar atrás la traumática
experiencia de la guerra” subraya el mensaje.
También es preocupante la difusión de la brujería y las “prácticas
mágicas” en detrimento de las personas que son víctimas de supuestos
“curanderos”; un fenómeno a menudo tolerado por representantes de las
autoridades paralizados por el miedo y por la creencia de que cualquier
daño a la salud debe atribuirse a “hechizos”.
En el plano social, aunque los bienes y servicios provistos por el
estado se expanden geográficamente, persisten los desequilibrios entre
las poblaciones periurbanas y urbanas, las del campo y las de las
grandes ciudades, las del este y las de la costa.
“Estas desigualdades se reflejan en los precios de los productos para
las necesidades básicas, la luz y el agua potable, la indisponibilidad
de los servicios de salud, la educación, el registro civil, la seguridad
social y financiera, la inaccesibilidad al empleo en la administración
pública”, se lee en el mensaje.
“Los jóvenes son los que más frustración expresan por esta situación,
suelen hablar de egocentrismo y de la incapacidad de los funcionarios de
gobierno para mirar más allá de los intereses personales, familiares y
grupales”, subrayan los obispos que concluyen pidiendo “revertir la
lógica de las inversiones y repartir de las periferias del país”.