Bogotá, COLOMBIA (Agencia Fides, 11/01/2016) – América Latina es la región más peligrosa para
los activistas que defienden los derechos humanos: decenas de personas
han muerto defendiendo los derechos por la tierra, el medio-ambiente y
la comunidad homosexual e indígena, según un informe de la Front Line
Defenders, presentado en estos días.
Según una nota enviada a Fides, en los primeros 11 meses del 2015, 156
defensores de los derechos humanos en todo el mundo han sido asesinados o
han muerto durante una detención, casi el 15% más con respecto al año
precedente. Más de la mitad de las muertes han ocurrido en América
Latina y solo en Colombia se han producido 54 asesinatos, según el
informe.
“Defender los derechos humanos en América Latina sigue siendo
extremadamente peligroso y ha persistido también la criminalización de
los movimientos por los derechos humanos y la protesta pacífica. El tema
más preocupante continúa siendo la violencia extrema” se lee en el
documento.
En América Latina, quienes corren mayor riesgo son los activistas que
defienden los derechos por la tierra ante grandes proyectos mineros y de
tala de árboles, con frecuencia en zonas pertenecientes a grupos
indígenas, especialmente en partes de América Central, Colombia, México,
Perú y Ecuador.
En lo que respecta a Brasil, el informe señala que los activistas de
derechos humanos y líderes indígenas de las comunidades Ka'apor y
Guaraníes-kaiowas han sido víctimas de las compañías de tala que operan
ilegalmente en la selva amazónica y de agricultores locales que reclaman
derechos sobre áreas reconocidas como tierra ancestral indígena.